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jueves, 8 de marzo de 2018

La migración de este blog no es lo que parece

Como muchas veces he dicho en Inmigrante digital, luego de la migración física viene la "migración" de la presencia en línea: la adaptación de nuestra presencia digital a nuestra nueva realidad. 

Uno de los pendientes en mi "migración digital" era este blog. Acostumbrada a tratar principalmente temas de Venezuela, ¿cómo renovaría esta presencia que, además, quiero tanto? 

Opinar sobre Venezuela en el exterior se sentía inapropiado. Todavía tengo familia allá y no estoy para nada de acuerdo con la postura de que los venezolanos en el exterior tengan menos derecho a participar en la política nacional, pero ya no es la realidad que vivo día a día. Eventualmente puedo dar una perspectiva de cómo se ven las cosas desde afuera, pero no me siento calificada para ir más allá

Luego de algunos experimentos escribiendo sobre temas más globales, encontré un nuevo enfoque, pero la vida da muchas vueltas y el trabajo me mantuvo alejada de aquí. 

Hoy siento que mi amor por la escritura y por este blog en particular son lo suficientemente grandes y abrumadores para buscar la manera de darle la tan necesitada nueva dimensión a Lo que debería ser. 


Nos seguimos leyendo. Espero verlos por acá. 

viernes, 21 de noviembre de 2014

Chino, Nacho y Caracas Suena: La censura hecha pueblo

Todos conocen los hechos: el Gobierno organiza un festival de música con recursos del Estado, en cuya plantilla se encontraba sólo un grupo no identificado con el Gobierno: el dúo Chino y Nacho. Los partidarios del Gobierno inundaron Twitter pidiendo al Gobierno que los eliminara del evento, y ellos mismos se retiraron para evitar polémica.

Mientras el chavismo celebra porque "los fascistas no estarán presentes" y los opositores celebran porque "esos muchachos son un ejemplo de dignidad", yo no sólo no celebro sino que me entristezco. Estas son las razones:


1. La intolerancia y censura ya no son cosa del Gobierno, han calado en el pueblo

Ya no es el Gobierno quien impone la censura, son sus seguidores quienes la piden. Ellos, activamente, pidieron eliminar a Chino y Nacho de la lista de un evento por el simple hecho de haber tuiteado en solidaridad con Leopoldo López. 

El Gobierno no tuvo que mover un dedo, todo lo hicieron sus seguidores, quienes ya no tienen suficiente con la muerte o compra de casi todos los medios independientes del país.


2. La línea que separa Estado y Gobierno HACE RATO que dejó de existir

Cabe destacar que el festival Caracas Suena es financiado con recursos del Estado, con impuestos que pagamos TODOS LOS VENEZOLANOS, con recursos de los que nos deberíamos beneficiar todos por igual. 

Ya no es suficiente con negarle créditos y ayudas, empleos o incluso comida a quienes firmaron contra el Gobierno, También se les niega la oportunidad de estar representados en un evento pagado con su dinero, en el que seguramente, como en todos los eventos similares, habrá proselitismo político para regalar.


3. Ambas mitades del país son incapaces de reconocer a la otra

La fractura entre las dos mitades del país es cada vez más profunda. Los partidarios del Gobierno pidiendo que se saque de un evento financiado con el dinero de todos los venezolanos al único grupo que medianamente representaba a la mitad del país que no está de acuerdo con el Gobierno pero contribuye igualmente a los recursos del país es una manifestación inequívoca de los partidarios del Oficialismo pisoteando, ignorando y humillando a esa otra mitad del país que no cree en el sistema actual.

Si alguna vez existieron ciudadanos de tercera en Venezuela, es ahora. A aquellos que no se sienten identificados con el Gobierno (se sientan o no identificados con la oposición, ya que muchos ni siquiera lo sienten) se les deja bien claro lo siguiente: "vas a trabajar, pagarnos IVA e ISLR, pagar por cualquier papel o trámite que necesites, pagar lo que te digamos que tienes que pagar si necesitas dólares, te vamos a desangrar para que contribuyas con el Estado. Pero no vas a tener ningún beneficio por eso, no vas a estar representado en ninguna parte. Te vamos a humillar, insultar e ignorar como nos dé la gana, pero ni se te ocurra atrasarte con tus pagos"

Esa es la gran oferta del Gobierno que ofreció igualdad.


4. Las oportunidades de conciliación y cambio se ven cada vez más lejanas

Cuando es el pueblo el que pide censura sin que al Gobierno se le haya ocurrido aplicarla, estamos hablando de un cambio de mentalidad muy grande e importante. 

Cuando dos mitades del país son incapaces de reconocer la existencia de la otra, estamos hablando de un nivel de división tan grande que ha llevado a países a separarse geopolíticamente.

Me pregunto si algún oficialista se habrá detenido a pensar que, la misma frustración y falta de representación que ellos sentían en la IV República y que llevó a protestas, sucesos y la aprobación popular de un intento edegolpe de Estado, es la misma que hoy siente la oposición. 

Empatía, amigos. Hace rato dejamos de ponernos en los zapatos de otros para absorber el egoísmo en su más puro estado. El pronóstico se pone cada vez peor, y a todos nos duele en el alma. 

lunes, 25 de agosto de 2014

Corrupción cambiaria en Venezuela: Los dólares de la discordia

Durante los últimos meses, mucho se ha hablado en Venezuela de dólares y control de cambio, una medida implementada en 2003 por el fallecido Hugo Chávez para evitar la "fuga de divisas" del país.

Hoy en día, le debemos al control de cambio (sumado a muchas otras terribles medidas económicas) males como el desabastecimiento generalizado de productos y servicios, la creciente alza de precios que viene con la escasez, el aislamiento del país ante el mundo y, paradójicamente, una creciente ola migratoria de jóvenes profesionales.

Corrupción y señalados


Por supuesto, con todo control vienen las malas mañas, especialmente en un gobierno que no ha entendido que las medidas más eficaces para lograr un objetivo utilizan incentivos en lugar de controles y decretos. Algunos encontraron el "negocio redondo" en una divisa con un valor ficticio decretado y subvencionado por el Estado, y comenzaron las prácticas ilegales de una medida que, para empezar, jamás debió existir.

Foto: Man-ucommons - Wikimedia commons

Al principio, aún no sabemos con qué intenciones, se pretendió criminalizar a las personas naturales que accedían a los dólares preferenciales del "mal uso masivo" de las divisas. Si bien es cierto que hay muchos de los llamados "raspa cupos", que pagan a otros para utilizar su cupo de viajero, la realidad es que las divisas asignadas a la modalidad de viajes al exterior por la extinta Comisión de Administración de Divisas (CADIVI) en total, apenas llega a 5% del total de dólares asignados por el Gobierno.

Ahora, si contamos que no todas estas divisas fueron utilizadas de manera fraudulenta, el total malversado por esta vía es minúsculo.

No es sino hasta hace un par de meses (no sabemos por qué razones) que el Gobierno decidió voltear la lupa hacia el lugar donde la mayoría de las divisas fueron asignadas: las importadoras. Por supuesto, en este caso tampoco podemos asumir que todas las empresas hicieron uso incorrecto de sus dólares, declarando que los utilizarían para importar ciertos bienes y luego no haciéndolo, pero si la mayoría de las divisas están siendo asignadas en esta categoría, apenas tiene sentido mirar hacia acá antes de criminalizar al ciudadano de a pie que apenas está recibiendo 5% de la asignación total de divisas.

Foto referencial: Tagishsimon - Wikimedia Commons

Los resultados de investigaciones periodísticas han sido contundentes: empresas de maletín, cuyos dueños tienen vínculos militares o gubernamentales de algún tipo, han recibido la mayor cantidad de asignaciones de divisas. Eso se ve a diario en las tiendas, en los supermercados, en la escasez galopante: los dólares, en muchos casos, no se están usando en lo que se dijo.

La verdadera causa


Así como dicen que la principal causa del divorcio es el matrimonio (con toda la falacia envuelta en la frase), la principal causa de la corrupción cambiaria es el hecho de que todavía tengamos control de cambio, una medida que fue anunciada como "temporal" por el gobierno del entonces presidente Hugo Chávez, y que sigue siendo mantenida por su sucesor, Nicolás Maduro, 13 años después.

Actualmente, tenemos estudiantes en el exterior pasando penurias porque el Gobierno no les han liquidado las divisas para su manutención y no tienen otra manera de sobrevivir mientras cursan sus estudios. Estas penas no las pasaron los estudiantes que fueron al exterior en los años 80 y 90 con programas de gran éxito para la capacitación profesional como Fundayacucho. Pensar que entre quienes hoy apoyan al Gobierno e incluso trabajan en organismos gubernamentales hay muchos que estudiaron en el exterior con estos beneficios y sin tener que suplicarle al Gobierno que por favor no los deje pasando hambre en un país extranjero donde además no tienen autorización para trabajar.


Muchos negocios han cerrado luego de la expropiación y posterior desmantelamiento de las empresas que producían los bienes que vendían, y la imposibilidad de importar éstos del exterior ante la precaria asignación de divisas y los retrasos en su liquidación.

Y si me vas a hablar de especulación de los comercios, primero léete esta exhaustiva explicación (y las partes 2 y 3 de este seriado sobre control cambiario) y entérate porqué los negocios tienen que vender tan caro gracias al control cambiario aunque les asignen divisas.

Muchas familias viven separadas porque madres no pueden visitar a hijos en el exterior debido al problema cambiario: no hay divisas para que ellas puedan viajar, ni boletos aéreos gracias a la enorme deuda cambiaria que el Gobierno mantiene con la gran mayoría de las aerolíneas, que no pueden repatriar sus ganancias desde hace tiempo.

Las "alternativas"


Hoy me encontré unas declaraciones de Antonio Ledezma que me motivaron a escribir esto. Él decía que porqué mejor no le ponían captahuella a Cadivi (o Cencoex, o como se llame el Recadi moderno) en lugar de ponerla en la entrada de los supermercados. Y sí, eso puede resultar en el debate contestatario moderno en Venezuela, pero no es ni por lejos una solución, ni siquiera una propuesta.

El problema real, señores de la oposición en quienes no tenemos otra alternativa sino basar nuestras esperanzas de cambio en el país, es que exista siquiera el control de cambio, y más profundamente, que la política gubernamental tiene como fin último destruir la economía del país y volver a todos sus habitantes dependientes de la benevolencia del Gobierno, para poder controlarlos.

Cuando comenzó esta fulana mesa de negociación luego de los disturbios iniciados en febrero, mi primera pregunta fue ¿cómo negociar con un bando que tiene una visión de país completamente distinta, que lo está destruyendo a propósito y que no está dispuesta a dar una sola concesión?

La base de la negociación es que ambas partes están buscando un acuerdo y que ambas están dispuestas a hacer concesiones para alcanzarlo. En este caso, ninguna de las dos cosas es cierta.

Básicamente, si queremos una solución a la crisis cambiaria, hay una de dos: o se cambia de gobierno, o se divide Venezuela geopolíticamente en dos. Y si tienes una tercera alternativa, es momento de compartirla.


viernes, 9 de mayo de 2014

Una de las cosas que tenemos en común oficialismo y oposición

Para describir nuestras diferencias, creo que nadie mejor que los líderes políticos actuales. Desde ambos bandos se utiliza el poder del vocabulario para diferenciar al otro, para convertirlo en objeto y hacer más fácil el dejar de verlo y encontrarlo como compatriota.

“Escuálidos” o “enchufados”, “apátridas” o “chabestias”, ya todos nos sabemos las etiquetas de memoria. 

Pero resulta que tenemos también tanto en común.

Contrario a lo que puedan pensar muchas personas del oficialismo, quienes nos consideramos oposición no somos como los villanos de las caricaturas, que quieren destruir el mundo y no sé dónde pretenden vivir luego. Nosotros no queremos destruir el país, nosotros pensamos que el país está siendo destruido, y que puede estar mejor en otras manos.

Quienes estamos de este lado del conflicto somos diversos, no somos una masa uniforme que piensa igual y respalda todas las medidas de quienes han terminado por representarnos en el escenario político ante la opinión pública. Nosotros no queremos que vuelvan los vicios del pasado, pero tampoco queremos quedarnos con los vicios del presente. Queremos un futuro mejor, no una vuelta al pasado, porque no todo tiempo pasado fue mejor como dicen muchos.

¿Saben lo que sí somos? Personas al borde de la desesperación y la impotencia luego de haber sido sistemáticamente ignorados, despreciados e insultados durante los últimos 15 años. ¿Sabes, amigo chavista, por qué eso te suena tan familiar? Porque era lo mismo que tú sentías antes, con la que llamas la IV República que no volverá.

¿Y sabes qué pasó en aquel entonces cuando muchos de quienes hoy son fervientes oficialistas se cansaron de ser ignorados, despreciados e insultados? El oficialismo ha dado en llamarlo “el despertar del pueblo”. Hechos como El Caracazo, que hablan de la impotencia y la desesperación que estallan y terminan en hechos lamentables y bochornosos que luego queremos glorificar porque, por lo visto, no había otra manera.

El último resultado electoral habla de dos mitades de país que no sólo tienen dos visiones de país diferentes y aparentemente irreconciliables, también habla de una necesidad de conciliación. Sin embargo, el discurso de la división sigue prevaleciendo.

Sin ánimos de justificar la violencia, ¿qué esperaban que pasara con la población ignorada, despreciada e insultada durante los últimos 15 años si el Gobierno continúa ignorándolos, despreciándolos e insultándolos? 

La gente se cansa. La gente se cansó de la IV y salió a las calles, y hoy esos hechos son glorificados.

¿Qué sugieres que haga la mitad del país que no tiene cabida en este sistema?, es decir, ¿qué harías tú si vivieras en un país donde el Gobierno te ignora, te insulta y te desprecia?, ¿qué hiciste en su momento cuando la IV República te ignoraba, te insultaba y te despreciaba?

La mejor cura para evitar la violencia es siempre ponerse en los zapatos del otro. Lamentablemente, en un país tan polarizado que no reconoce la existencia del otro, nos queda difícil.

 ¿Habrá algún esfuerzo? Veremos...

viernes, 21 de febrero de 2014

Consideraciones sobre la abierta represión y violación de Derechos Humanos en Venezuela

En estos tiempos de (para algunos) inimaginable violencia en Venezuela, es importante aclarar algunos aspectos clave para la comprensión de los hechos. Muchos no conocen los detalles específicos, o no han seguido la evolución (o involución) de los hechos que han llevado a la Venezuela actual.

Personalmente, la viví en carne propia y desde una excelente posición hasta mi partida en julio de 2011, cuyas razones nunca he profundizado pero algunas de ellas son insinuadas en esta publicación previa.

1. Esto no es Gobierno vs. Oposición, esto es Gobierno armado vs. Ciudadanos desarmados


Como ven en la foto, ella no las tiene...

Para quienes quieran pensar que esto es una pugna de dos bandos políticos y que hay una mediana igualdad de condiciones, les cuento que eso no es cierto.

Si miran fotografías de las manifestaciones atacadas por el Gobierno a través de la Policía Nacional, la Guardia Nacional y las Milicias Bolivarianas y demás colectivos armados paramilitares financiados por el Gobierno, verán cómo ellos son quienes poseen las armas y atacan a civiles desarmados que sólo tienen pancartas, pitos y cacerolas. En el más "balanceado" de los casos, algunos más radicales o temerosos por sus vidas se arman con piedras, bombas molotov o cauchos quemados para bloquear la vía.

En ningún caso se ha visto que los manifestantes estén armados, ni siquiera "inferiormente armados" como se ha visto en insurrecciones en otros países. Los manifestantes simplemente están en desventaja, tratando de expresar lo que durante años el Gobierno se ha empeñado en ignorar. Sin embargo, son atacados con toda la fuerza represiva que nunca se usó para combatir la delincuencia campante que reina en la nación.

2. El 19 de febrero, edificios residenciales fueron atacados y violentados por GN, PN y colectivos apoyados por las autoridades


Como bien relata Caracas Chronicles para los lectores anglófonos, el 19 de febrero las cosas cambiaron en el panorama violento que vive Venezuela, cuando Guardia Nacional, Policía Nacional y colectivos amparados por los antes mencionados comenzaron a violentar edificios residenciales alrededor de las zonas de protesta, disparar hacia las ventanas de los apartamentos e incluso lanzar bombas lacrimógenas al interior de los edificios para forzar la salida de los residentes o forzarlos a asomarse a las ventanas para ser asesinados por los disparos antes mencionados.


Para quienes nunca han experimentado lo que se siente al inhalar una bomba lacrimógena, o más específicamente, inhalar una bomba lacrimógena en un sitio cerrado, les puedo relatar esta experiencia vivida personalmente en el año 2007.

La Policía Nacional usó una bomba lacrimógena arrojada a la recepción de un edificio para forzar a manifestantes desarmados a salir para luego ser disparados. La manifestación ya había terminado y estas personas, entre quienes se encontraba gente mayor, iban hacia sus casas. Ellos se refugiaron en el edificio para evitar los disparos. Yo estaba en el edificio por casualidad, ya que no asistí a esa protesta. 

La PN lanzó la bomba al interior del edificio y, aunque veníamos aprovisionados con vinagre, pasta dental y demás menjurjes caseros que recomiendan para estos casos, la sensación de asfixia era intolerable. Sientes la necesidad de escupir una y otra vez al sentir que se te queman las vías respiratorias. Tu cuerpo, tratando de deshacerse de los tóxicos, te hace llorar, moquear, salivar y sudar, pero aún así, la concentración de gases en un sitio tan pequeño te hace sentir que te asfixias, que no puedes respirar y que perderás el conocimiento de un momento al otro. Es desesperante. 

Al final terminamos por salir corriendo por la única vía disponible, ya que la otra estaba bloqueada por el cordón policial. La PN disparó hacia nosotros, por la espalda, mientras huíamos del sitio. He sido apuntada con armas muchas veces, pero esa fue la primera vez en la que conscientemente vi cómo alguien disparaba un arma en mi contra. 

Por suerte, ninguna de las balas me alcanzó. Al volver a la escena, comprobé lo que ya sabía: las detonaciones que escuchaba detrás de mí no eran perdigones sino balas reales. Las armas que ví eran, efectivamente, fusiles. 

Habiendo vivido esto, sólo puedo imaginar la angustia sentida por familias, niños, personas mayores en esos edificios, sabiendo que si se quedan adentro pueden asfixiarse hasta morir, pero si salen serán masacrados impunemente por las fuerzas del Gobierno. Y eso sin siquiera haber manifestado.

3. Las fuerzas del Gobierno no están controlando manifestaciones, están disparando a matar


En diversas imágenes que corren en las redes sociales, ante el auge de los dispositivos móviles con cámara, hemos visto las fotos de la Miss Turismo, Génesis Carmona, quien se veía participando en la marcha sin más en sus manos que una pancarta, pero fue asesinada de un disparo en la cabeza.

Génesis Carmona (derecha) sosteniendo una pancarta minutos antes de ser asesinada


Casi todos los estudiantes asesinados por el Gobierno tienen heridas en la cabeza o en la espalda. Los disparos fueron, indudablemente, a matar. 

Normalmente, una manifestación pacífica no debería ser enfrentada. Aún bajo el supuesto de que algunos manifestantes estén alterando el orden público, existen protocolos: uso de barricadas, la ballena (agua a alta presión), bombas lacrimógenas (con otro tipo de gases, por cierto, ya que los usados por el Gobierno Venezolano están prohibidos por acuerdos internacionales), entre otros.

En casos más extremos, en los que los alborotadores estuviesen ligeramente armados, están los perdigones (balines hirientes que no detonan pero causan heridas debilitantes)

En casos de mayor peligro, en el que un ciudadano portara un arma de fuego, el entrenamiento demanda que se ejecuten disparos en extremidades, con la finalidad de desarmar al individuo o ponerlo en situación de desventaja para su captura.

Todo esto no viene de una persona experta, está a una búsqueda de Google o a una entrevista de distancia.

Sin embargo, reitero lo mencionado anteriormente: todos los fallecidos a manos de las fuerzas del Gobierno tienen disparos en la cabeza o en la espalda, y ninguno estaba en posesión de armas. ¿Por qué disparar?, y aún peor, ¿por qué se ejecutaron disparos letales que ni siquiera ante la posesión de un arma son justificados?

En el caso de quienes fueron disparados por la espalda, se evidencia la desventaja y el hecho de que la persona asesinada no portaba peligro, ya que se encontraba huyendo y no atacando o enfrentando a las fuerzas enviadas por el presidente Nicolás Maduro y su Gobierno.

En uno de los videos amateur se evidencia cómo una de las víctimas, completamente desarmada, es perseguida por no menos de cinco Guardias Nacionales, quienes disparan repetidas veces por la espalda hasta que cae.

Luego de estas tres distinciones, está claro que lo que para muchos parecía ser un conflicto político se convirtió en un delito de lesa humanidad, una violación de derechos humanos contra civiles. Si estás afuera, esto te ayudará a entender que la situación trasciende Gobierno u oposición. Si estás adentro, y aún apoyas al Gobierno, sólo te pido que tengas claro que estás del lado de un Gobierno represivo y asesino, cuyos miembros usan prácticas aún más violentas que aquellas cuyos miembros criticaban.

Un Gobierno cuyas fuerzas disparan en la cabeza, a matar.

jueves, 13 de febrero de 2014

Lista de recursos: Cómo evadir el bloqueo de sitios web en Venezuela

Ante las recientes protestas que toman lugar en Venezuela, son varias las personas en las redes sociales que denuncian el bloqueo de sitios web y redes sociales, especialmente por parte de la CANTV.

Aunque no soy experta en la materia de conexiones (a pesar de mi área de trabajo) quisiera compartir una serie de recursos encontrados en línea para evadir dichos bloqueos y poder acceder a la información que el Gobierno no quiere que veas.

VPN Gratis via Hotspot shield (compartido por Carlos Gx, el responsable de @caracasmetro)

Uso de DNS libres via SinBloqueo.com

¿Qué hacer si tu gobierno bloquea Internet? via PijamaSurf

Cómo evadir la censura y el bloqueo de Internet via El Libertario

Guía para evitar el bloqueo de Internet de CANTV via muerachavez.blogspot.ca (no me responsabilizo por la elección del nombre de este blog, pero el instructivo tiene capturas de pantalla útiles)

Otro dato de Carlos Gx: "Bajen la app ZELLO para Android, IOS, etc es como un Walkie Talkie y ya hay casi 200 venezolanos, con información al momento de lo que está pasando, se unen al canal "12F Venezuela Arrecha""

Mi recomendación es que guarden todos estos instructivos offline por si llegasen a ser bloqueados también. 

lunes, 13 de enero de 2014

Mónica Spear, Gaby Espino y la inseguridad: Culpar a la víctima no es sólo cosa del Gobierno

Previamente, escribí un post para desahogar mis confusos sentimientos acerca de la terrible tragedia de Mónica Spear, Thomas Berry y la pequeña Maya, ahora huérfana y recuperándose de su herida. Los días posteriores a esa publicación, seguí de cerca las reacciones, rogando que esta vez la indignación por la inseguridad no pasara en cuestión de horas, cubierta por la nueva cortina de humo enviada desde el Gobierno.

 Llama mi atención un tuit (borrado) de Gaby Espino, artista que tiene varias cosas en común con Spear: es venezolana, trabaja en el exterior y es madre. Espino manifestó que, aunque ama a su país, no vuelve a poner un pie allí debido a la inseguridad. Las reacciones no se hicieron esperar, aunque no eran las que esperaba.



Criminalizando el miedo 


 Luego del tuit en el que Espino expresara su legitimo miedo de visitar Venezuela, los ataques en Twitter fueron masivos. La gente le decía ridícula, la culpaba de "renegar de su país", entre otras cosas que, realmente, jamas sucedieron.

 Ella se defendió expresando su preocupación de que a ella o a su familia les podía pasar algo, como acaba de sucederle a Spear hace apenas días.



 Lo que mas me cuesta entender hasta el momento es: ¿quien puede culpar a alguien por no querer que lo maten, por querer proteger a sus hijos o por no querer dejarlos huérfanos?

Estoy segura de que, si Spear hubiese podido prever su futuro, hubiese tomado la misma decisión. Nadie quiere morir y dejar huérfana a su hija. Para Espino, esta es su oportunidad de prever y evitar un futuro fatídico.

Y en cuanto a los que dicen que su decisión es respetable pero es cuestionable que la divulgue en redes sociales, ni siquiera le responderé con el argumento de la libertad de expresión, un derecho fundamental que ha sido tan pisoteado en Venezuela que hasta cuesta recordar.

Simplemente les recordaré lo importante que es, en estos momentos de ambigüedad política respecto a derechos fundamentales, que venezolanos con notoriedad se pronuncien sobre la gravedad de la situación del país, sobre sus miedos, angustias y puntos de vista.

Atacando las consecuencias en lugar de la causa


Sinceramente, yo misma tengo miedo de visitar Venezuela. Si bien mi situación actual no me lo permite, me gustaría visitar a mi familia, especialmente a mi abuela que no puede visitarme. Días antes del suceso de Spear, conversaba sobre esto con mi pareja.

Sin embargo, luego de lo sucedido, mi memoria se refresca y de nuevo pienso en las 10 veces que me robaron, todas violentas, 9 a mano armada.

Pienso en las dos veces en las que se vio en los rostros de los maleantes que estuvieron a punto de dispararme a pesar de cumplir con sus demandas.

Pienso en la vez en que la policía me disparó por estar cerca de una marcha (ni siquiera participando en ella) y afortunadamente no me atinaron.

Pienso en la vez en que me tuve que lanzar de un autobús en movimiento para salvarme de un robo, y en que una semana mas tarde, una señora intento hacer lo mismo y falleció de una fractura en el cráneo.

Pienso en la vez en que, caminando por el bulevar de Sabana Grande, vi a un hombre caminar hacia mi sacando una pistola y corrí lo mas rápido que pude a refugiarme en un centro comercial para luego escuchar los disparos desde una tienda de ropa para bebe donde no entendían absolutamente nada de lo que estaba pasando.

Pienso que, aun cuando esta enumeración puede parecer en otro contexto excesiva violencia para una sola persona, las estadísticas me han favorecido con el solo hecho de permitirme estar con vida.

Por eso, yo no culpo a Gaby Espino porque yo me siento exactamente igual, y cualquier persona que medianamente aprecie su vida debería sentirse de la misma manera.

¿Saben a quien si culpo? Al Gobierno, responsable según la Constitución Bolivariana de la seguridad de los ciudadanos en Venezuela. Y me pregunto por que tanta gente invierte tanto tiempo en culpar a Gaby Espino por no querer que la maten en vez de pedir al Gobierno que cumpla su deber de proteger a los ciudadanos para los que trabaja. Porque no olvidemos que el Gobierno no es amo del pueblo, es su empleado y, como tal, debe responderle.


miércoles, 8 de enero de 2014

Mónica Spear y la ventana pública a la pesadilla diaria

Ayer en la mañana, lo primero que vi al entrar en línea fue la noticia del asesinato de Mónica Spear y su esposo en las redes sociales. La noticia me impactó fuertemente y con cercanía a pesar de que realmente no la conocía sino como figura pública, pero los detalles me impactaron más. Dos padres asesinados frente a su hija de 5 años, también herida.



La consternación pública no se hizo esperar. No se trata sólo de que sea una figura pública, sino además de las circunstancias, que tocaron a todos los venezolanos.

Ingratitud e ironía


Mónica ya no vivía en Venezuela. Ella trabajaba para la cadena Telemundo en novelas y programas diversos de televisión. Sin embargo, como muchos venezolanos que nos encontramos en el exterior, tenía aún familiares viviendo en el país.

Fue al país de vacaciones y a cumplir compromisos con fundaciones y causas que apoyaba como una personalidad pública venezolana con responsabilidad social hace. Fue a visitar asu abuela que estaba complicada de salud, a hacer hallacas con su familia.

También fue a hacer turismo, lo cual es mucho más costeable cuando ganas en moneda extranjera. Muchos de nosotros, en cuanto salimos del país, soñamos con finalmente poder conocer el Salto Ángel, Canaima, Los Roques y todos esos destinos del país cuyos precios prohibitivos hacen que la "lejanía presupuestaria" desde dentro del país sea mayor que la lejanía geográfica desde afuera.

Ella estuvo tuiteando durante los días anteriores sobre lo bella que es Venezuela. Publicó fotos de paisajes y atardeceres y expresó su admiración por el país, por "la magia de los llanos", entre otras cosas.

Sin embargo, desdichadamente su admiración por el país no la salvó del mismo destino que sufrieron 24 mil venezolanos en el 2013 y más de 150 mil en lo que va de Gobierno chavista.

La paja en el ojo ajeno


Durante todo el día leí comentarios de seguidores del oficialismo cuyo discurso era el siguiente:

1. "Dejen de politizar la muerte de Spear"

Mi respuesta a Winston Vallenilla al respecto no tuvo que ver con el hecho de que el presidente Nicolás Maduro haya politizado la muerte de Hugo Chávez para el beneficio de su campaña presidencial y de su gobierno, hecho que atinadamente destacaron muchos venezolanos a través de Twitter.

Más allá de eso, le recordé, hasta ahora sin respuesta, que el Título III, Capítulo I de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, escrita y promovida por el Gobierno chavista y el propio líder de la "Revolución Bolivariana", Hugo Chávez, establece que es la responsabilidad del Estado garantizar la seguridad de sus ciudadanos.

Hugo Chávez sosteniendo una copia de la Constitución / Wikimedia Commons

Dice Winston que es irresponsable "politizar" la muerte de Mónica Spear, pero verdaderamente irresponsable es no cumplir el deber de ciudadano de exigir al Gobierno cumplir con su responsabilidad de resguardar a los ciudadanos.

2. "Venezuela es el país más bello del mundo"

Es lamentablemente irónico defender 24 mil muertes en un año con la belleza del país, especialmente cuando Mónica fue asesinada mientras disfrutaba y admiraba los paisajes venezolanos.

La belleza del país no salvó a Mónica, ni a los 24 mil, ni a los 150 mil.

3. "Eso pasa hasta en países desarrollados" 

En el primer capítulo de una de mis series favoritas, The Newsroom, el personaje de Will McAvoy, interpretado por Jeff Daniels, termina dando un discurso merecedor de una ovación de pie, pero que generaría amplia polémica en los Estados Unidos en cualquier evento como el simulado en el episodio.

El periodista es cuestionado durante un foro en una universidad sobre las razones por las cuales considera que los Estados Unidos son el mejor país del mundo. Luego de recibir una señal de su ex productora, McAvoy termina diciendo lo que realmente piensa, que me permitiré parafrasear: Estados Unidos no es el mejor país del mundo. Alguna vez lo fue y pudiera volver a serlo. Actualmente rankea entre los últimos en educación y entre los primeros países desarrollados con más crímenes. Pero el primer paso para solucionar un problema es reconocer que el problema existe.



Al oficialismo le gusta regodearse en las fallas del sistema estadounidense, que lejos de aplicar el modelo capitalista (si de ideales hablamos), aplica un modelo que lamentablemente se ha traducido en niveles terribles de desigualdad social y violencia.

Al gobierno le gusta transmitir en canales de televisión oficiales, pagados por todos los venezolanos, documentales sobre la crisis inmobiliaria y cómo miles de personas se quedaron sin casa mientras los bancos recibían sumas millonarias de parte del Gobierno para resolver la crisis que ellos mismos crearon, y cómo los bancos se embolsillaron gran parte de ese dinero en lugar de destinarlo a ayudar a las víctimas que ahora están sin hogar.

Al gobierno le gusta hablar de cómo en Estados Unidos tiene altísimos niveles de violencia, no tiene control de armas y tiene una gran desigualdad social. Sin embargo, todavía me pregunto cómo estos hechos harán sentir mejor a la hija de Mónica Spear, cómo la van a ayudar estos hechos a lidiar con su orfandad luego de haber presenciado la muerte de sus padres y haber sido herida en el hecho. Me pregunto cómo los familiares de las víctimas de la violencia en el país van a sentirse mejor sobre la irreparable pérdida de sus seres queridos sabiendo que en Estados Unidos hay gente pasándola mal.

Y ciertamente, Estados Unidos la está pasando mal, como nunca en mucho tiempo. Sin embargo, en 2013, en el país más violento del mundo desarrollado, de casi 314 millones de habitantes, fueron asesinadas 14 mil personas, lo que equivale a 4 personas por cada 100.000 habitantes. Mientras tanto, en "el país más rico del mundo" según la mayoría de sus habitantes, fueron asesinadas 24 mil de las 27 millones de personas que allí viven, lo que equivale a 89 personas por cada 100.000 habitantes.

Y si de hablar de países desarrollados se trata, podemos hacer la comparación con el vecino del "Imperio", Canadá. Allí, de las 35 millones de personas que habitan, 534 fueron asesinadas en 2013, para un equivalente de casi dos personas por cada 100.000 habitantes.

Para quienes dicen que Venezuela es el país más bello / más rico / más privilegiado del mundo, va el discurso de Will McAvoy en The Newsroom. Porque resulta que ningún venezolano se beneficia con la violencia y la crisis en otros países, sino con el cese de la violencia y la crisis en Venezuela.

Pensemos en Mónica, en Thomas, en la pequeña Maya y el evento traumático que marcará su vida. Pensemos en los familiares y amigos fallecidos a manos del hampa, pensemos en las madres que lloran en la morgue todos los días en una mezcla de desgarradora tristeza e impotencia. Pensemos que aunque lamentablemente no podemos revertir la tragedia, la situación actual tiene solución, sólo si se reconoce que hay un problema y hay la voluntad de resolverlo.

Nadie más debería morir en estas circunstancias. Y nadie debería negar a sus ciudadanos el cese de tan cruel situación.

domingo, 8 de diciembre de 2013

Cómo votar: Elecciones Regionales 8D


En vista de las numerosas visitas al blog buscando información sobre cómo votar, he preparado rápidamente una guía de recursos externos (los más a la mano) para que puedan tener la información necesaria.

1. Tarjetones electorales vía El Universal (el formulario interactivo te dará el tarjetón que te corresponde según tu localización)

2. El proceso de votación y la famosa "herradura" (infografía interactiva de La Nación)

3. Lo que debería y no debería suceder en tu centro de votación (resumen de normativa electoral y casos irregulares)

4. Para quienes no saben aún si votar o no: Mi mensaje para los indecisos.

Y si alguna irregularidad les aparece, no olviden comentarlo aquí e informar a los medios de comunicación, contactos en redes sociales y organismos pertinentes:


miércoles, 4 de diciembre de 2013

ESPECIAL ELECTORAL - El llamado a la abstención: Una queja sin propuesta

En medio de la serie sobre los llamados "especuladores", no podía dejar de hacer mención al tema electoral, ya que el voto es una de esas pocas alternativas que te quedan para expresarte...
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Es FRUSTRANTE para los venezolanos que no están de acuerdo con el Gobierno Chavista ir a votar una y otra vez y sentir que su voluntad es tergiversada. Es aún MÁS FRUSTRANTE ver que, cuando intentan alzar su voz y ser escuchados por los funcionarios que se supone están para servirlos, son ignorados.

No sólo ignorados. Humillados, disminuidos, relegados a un estatus de venezolanos de tercera, si es que siquiera se les reconoce su venezolanidad, ya que a veces se les llama apátridas, como si alguien tuviera el derecho de arrebatarte tu nacionalidad con sólo decirlo.

Más que humillados, descalificados, calumniados cuando son llamados "agentes de la CIA", "conspiradores", "desestabilizadores", simplemente porque no están de acuerdo con la manera en la que se llevan las riendas del país. Simplemente porque ven a la nación (la nación de todos, no solamente de ellos) hundirse en la miseria y no quieren ese destino para el lugar que los vio nacer.

Por eso, cuando en la última elección presidencial no sólo se alteró el resultado electoral, se desaparecieron papeletas de voto y se negaron todos los recursos legales que podían llevar a un conteo de votos o verificación de los resultados, el grito en las redes sociales fue unánime: NO VOTO MÁS.

Así, con mayúsculas, bien grande y con lágrimas en la pantalla. Como cuando una pareja con 14 años tratando de entenderse se hiere hasta un punto irreversible: tomas tus cosas, cruzas la puerta y no vuelves más.

Es completamente comprensible el origen del sentimiento: ¿para qué seguir los canales regulares si el Gobierno se va a seguir burlando de nosotros? El texto a continuación intenta proveer algunas respuestas.

1. Porque ya lo intentamos antes y no resolvió absolutamente nada


No sólo no resolvió nada, sino que empeoró drásticamente las cosas. ¿Recuerdan lo que pasó en las elecciones parlamentarias de 2005? Yo todavía me acuerdo. En ese entonces, cerca de cumplir los 20 años, vi como los candidatos de la oposición se retiraron de las elecciones porque "no creían en el sistema electoral".

Foto: Arroz do ceu (CC)


Como resultado, aún con más de 70% de abstención, pasamos a tener una Asamblea Nacional 100% alineada con los intereses del Gobierno, hasta que varios parlamentarios abandonaron su tendencia oficialista y decidieron pasar a formar parte de la oposición. Si no fuese por esos pocos, la oposición hubiese pasado el período entero sin representación en el hemiciclo donde se aprueban las leyes que nos rigen.

Por supuesto, no tener representación acarreó una aceleración de las medidas económicas que llevan a Venezuela a su estado actual.

2. Cualquier candidato puede ganar con un sólo voto a favor si no hay votos en contra


En Venezuela no existe legalmente ninguna de estas restricciones para que una elección sea declarada válida:

- No hay un mínimo de personas que deba acudir a las urnas
- No hay un máximo de abstención
- No hay un mínimo de votos a favor que un candidato deba obtener para ser electo
- No hay elecciones desiertas siempre y cuando alguien vote, así sean los mismos candidatos

Por lo tanto, la abstención no sólo no mejora las cosas, las empeora considerablemente.

3. Porque siempre es importante tener pruebas en la mano


Aunque muchos están cansados de escuchar que "no hay mal que dure 100 años ni cuerpo que lo resista", lo cierto es que los regímenes no democráticos tienen fecha de expiración, sea por factores externos o internos.

Ya lo hemos visto antes en otros países, e incluso en el nuestro. Lo más interesante en este proceso de transición siempre es el "destapado de ollas", en el que se descubren cientos de miles de irregularidades que antes no salieron a la luz pública. Sin embargo, la única manera en que esto puede descubrirse es que existan evidencias que alguien pueda encontrar algún día.

El voto, aunque irrespetado, es el testimonio que queda por dar, es la prueba de que aquellos que hoy no son escuchados existen, aunque hoy sea negado -no tres sino mil veces- por el Gobierno que le teme ante su incapacidad de trabajar en consenso.

Foto: campaña Un Mundo Sin Mordaza


Es tan simple como eso: en un país donde no existe un mínimo de votantes requerido para que una elección sea válida, no votar voluntariamente es como no existir.

¿Estás dispuesto a renunciar a tu manifestación de existencia?

lunes, 25 de noviembre de 2013

Los “especuladores” y el castigo al emprendimiento (II): Control cambiario, precios regulados y otros males

En una (bastante larga pero necesaria) publicación anterior, dediqué algo de tiempo a recapitular algunos de los gastos mensuales en los que incurre un comerciante (de esos llamados “especuladores”) para mantener a flote su negocio, y cuántos de esos “televisores con precios inflados” debe vender para cubrir estos gastos y comenzar a generar ganancias.

Por supuesto, tal y como aclaré, todas las cuentas fueron hechas a vuelo de pájaro. Inmediatamente muchos me recordaron otros gastos no contemplados como: pago de pasivos laborales no contemplados en los beneficios de ley que calculé, impuestos municipales, patentes, comisiones bancarias, Impuesto Sobre la Renta (ISLR), comisiones de CADIVI (nada ilegal, señores, simplemente la comisión bancaria por el uso de los dólares) y gastos de seguridad y custodia (muy necesarios con la inseguridad actual), entre otros.

Igualmente, las bolsas o embalajes donde se entrega la mercancía al cliente final, las protecciones para la mercancía que debe ser transportada o enviada a domicilio, las etiquetas para el marcado de precio, los rollos para las cajas registradoras (con respaldo para la declaración de impuestos), son algunos de los otros gastos omitidos en la entrega anterior.

Digamos que, si antes calculamos que se deben vender 57 televisores para comenzar a hacer una ganancia, esta cifra podría sobrepasar los 70 agregando los criterios anteriormente citados.

Sin embargo, una de las grandes falacias de mi cálculo anterior, el realizado en la publicación anterior, es el precio de compra.

Control cambiario: La realidad del “pobre comerciante” del que te burlas ahora


Por supuesto, la lógica revolucionaria nos hace calcular, basados en Amazon, lo que costaría el televisor a dólar oficial. Esto es porque, según el Gobierno, Cadivi les está aprobando esta divisa preferencial para que puedan importar los productos. He aquí algunos hechos detrás de las aprobaciones de dólares:



1. “Aprobado” no quiere decir “te aprobamos la cantidad que pediste”

Los comercios que importan productos o materia prima normalmente hacen sus cálculos y piden X cantidad de dólares que necesitan para importar la mercancía de X cantidad de meses.

El que a una empresa le aprueben los dólares, no quiere decir que le aprueban la totalidad de lo solicitado. Digamos que una empresa pidió $500.000 para importar el inventario de los próximos 3 meses, pero el Gobierno solo les aprueba $250.000. Esto quiere decir que los otros $250.000 deben conseguirse en el mercado paralelo al precio que sea.

Por ende, los costos del inventario total no pueden ser calculados a dólar oficial, o se generaría pérdida para el negocio. Se deben promediar los precios oficiales y paralelos para llegar a una media.

2. “Aprobado” no quiere decir “liquidado”

Una vez que el Gobierno le aprueba a la empresa la mitad de los dólares que pidió (en este caso. A veces es menos, a veces es más) el equivalente en bolívares del monto aprobado en dólares es bloqueado en el banco. Sin embargo, toma hasta SEIS MESES que los comercios reciban las divisas aprobadas.

Foto: Man-ucommons - Wikimedia commons

Como comprenderán, esperar una cantidad de tiempo indeterminada por los dólares aprobados genera una serie de inconvenientes y alteraciones de precios:

- Los proveedores en el exterior dieron un presupuesto al comercio para que este pudiera calcular los dólares que necesitaba y realizar su solicitud a Cadivi, Sicad u otros (Gobierno al fin) Sin embargo, el proveedor no puede mantener el mismo precio para toda la vida ni reservar mercancía de manera indeterminada. Las dos cosas que pueden pasar son las siguientes:

a. un aumento del precio del producto, lo que quiere decir que ahora el comerciante necesita pagar más dólares de los que pidió y, si ni siquiera le dieron la cantidad total que solicito, ahora son más las divisas que debe conseguir al mercado negro, con lo que el costo del producto le aumenta segun el calculo que explicamos anteriormente.

b. la mercancía se agota en el proveedor presupuestado, por lo que hay dos opciones: 1. se espera a que vuelva a estar en existencia en este proveedor, que puede venir con un aumento de precio y repetir el punto anterior, 2. se busca otro proveedor para completar el stock, pero este proveedor también puede tener un precio mayor.

- Los comercios no pueden garantizar a los proveedores una fecha de pago. Muchos proveedores han tomado medidas “flexibles” para continuar haciendo negocios con Venezuela, pero, a la larga, vender sin saber cuando te van a pagar, y si la moneda se va a devaluar de aquí a que te paguen es prácticamente financiar al otro. Por ello, cada vez son menos los que se quieren arriesgar a vender a comercios venezolanos, ya que, por razones que escapan a su voluntad, terminan incumpliendo a los proveedores.

Foto referencial: Fidel Ramos - Flickr (CC)

- El hecho de que los bolívares sean bloqueados en el momento en que los dólares son liquidados, y luego la divisa sea entregada meses después, crea un problema de liquidez por meses.

Durante todo ese tiempo, el comercio no tiene ni bolívares, ni dólares, ni mercancía nueva. Ni siquiera sabe cuánto tiempo estará en esta situación y depende absolutamente de la venta de la mercancía que queda para pagar los gastos del mes, incluyendo el sueldo de los empleados.

Por lo tanto, mientras más meses se tarden en entregar los dólares para poder recibir mercancia nueva, más debe subir el precio de la mercancía existente para poder seguir pagando los sueldos de los empleados y las facturas del mes.

Los comercios más grandes pueden soportar este tiempo de espera con mayor facilidad, ya que siempre tendrán más liquidez para poder asumir sus gastos durante la espera indeterminada. Sin embargo, esta capacidad es limitada, y es mucho menor en el caso de pequeños y medianos comerciantes.

Después de todo, si los comerciantes van a la Electricidad de Caracas a decir que no pueden pagar el recibo porque no tienen más ingresos -> porque no han recibido la mercancía -> porque no han recibido los dólares, no les van a hacer una excepción y dejar de suspenderles el servicio por mora. Igualmente, si les dicen a los empleados que no pueden pagarles por esta misma situación, no les van a perdonar esto, ya que ellos trabajaron ese dinero y lo necesitan para alimentar a sus familias.

La vida no se detiene esperando por Cadivi. A los comerciantes no les van a perdonar “irresponsabilidades” porque “el Gobierno no me ha dado las divisas”.

La otra realidad: los precios regulados


Como vimos anteriormente, hay diversas razones por las cuales un comerciante debe subir los precios de sus productos aunque lo veamos en una lista de “divisas aprobadas”. Recapitulando:

- No le dieron la cantidad que solicitó, y debe completar con dólar paralelo
- Le liquidaron las divisas tan tarde que el precio del producto subió, y debe completar con dólar paralelo
- Han tardado demasiado en liquidarle los dólares, es incierta la fecha en que los tendrá, sus bolívares están bloqueados y está por quedarse sin mercancía que vender y sin liquidez para pagar sueldos de empleados y gastos mensuales

Sin embargo, si alguno intenta subir los precios de la mercancía para poder lidiar con las realidades enumeradas anteriormente, puede ser víctima de intervenciones gubernamentales o, peor aún, de saqueos.

A esto se suman los precios regulados establecidos por el Gobierno, que por supuesto no toman en cuenta ninguno de los factores anteriores aunque deberían conocerlos perfectamente, ya que son causados por SUS propios retrasos en la asignación y liquidación de divisas.

Como dije en la entrega anterior, los comerciantes son personas como usted y yo que sacrificaron sus ahorros y su tiempo, trabajaron duro para tener estabilidad y dejar un legado.

Repito: nadie hace esa cantidad de esfuerzo para ganar un sueldo mínimo que se pueden ganar trabajando nada más 8 horas o menos al día y sin arriesgar un centavo de sus ahorros. Sin embargo, pareciera que el Gobierno (y un porcentaje del país) les pide que trabajen duro para nada, y que respondan a sus empleados (y familias) con aire.

Entonces, volviendo a la analogía de los televisores. Si al principio de esta publicación, los “televisores con precios inflados” que deben venderse para generar ganancias pasaron de 57 a más de 70 únicamente agregando gastos que no fueron tomados en cuenta en el post anterior, ¿cuántos televisores habrá que vender ahora que no se pueden aumentar los precios para compensar los gastos extra generados por esta carrera de obstáculos llamada Gobierno?
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