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domingo, 8 de diciembre de 2013

Cómo votar: Elecciones Regionales 8D


En vista de las numerosas visitas al blog buscando información sobre cómo votar, he preparado rápidamente una guía de recursos externos (los más a la mano) para que puedan tener la información necesaria.

1. Tarjetones electorales vía El Universal (el formulario interactivo te dará el tarjetón que te corresponde según tu localización)

2. El proceso de votación y la famosa "herradura" (infografía interactiva de La Nación)

3. Lo que debería y no debería suceder en tu centro de votación (resumen de normativa electoral y casos irregulares)

4. Para quienes no saben aún si votar o no: Mi mensaje para los indecisos.

Y si alguna irregularidad les aparece, no olviden comentarlo aquí e informar a los medios de comunicación, contactos en redes sociales y organismos pertinentes:


miércoles, 4 de diciembre de 2013

ESPECIAL ELECTORAL - El llamado a la abstención: Una queja sin propuesta

En medio de la serie sobre los llamados "especuladores", no podía dejar de hacer mención al tema electoral, ya que el voto es una de esas pocas alternativas que te quedan para expresarte...
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Es FRUSTRANTE para los venezolanos que no están de acuerdo con el Gobierno Chavista ir a votar una y otra vez y sentir que su voluntad es tergiversada. Es aún MÁS FRUSTRANTE ver que, cuando intentan alzar su voz y ser escuchados por los funcionarios que se supone están para servirlos, son ignorados.

No sólo ignorados. Humillados, disminuidos, relegados a un estatus de venezolanos de tercera, si es que siquiera se les reconoce su venezolanidad, ya que a veces se les llama apátridas, como si alguien tuviera el derecho de arrebatarte tu nacionalidad con sólo decirlo.

Más que humillados, descalificados, calumniados cuando son llamados "agentes de la CIA", "conspiradores", "desestabilizadores", simplemente porque no están de acuerdo con la manera en la que se llevan las riendas del país. Simplemente porque ven a la nación (la nación de todos, no solamente de ellos) hundirse en la miseria y no quieren ese destino para el lugar que los vio nacer.

Por eso, cuando en la última elección presidencial no sólo se alteró el resultado electoral, se desaparecieron papeletas de voto y se negaron todos los recursos legales que podían llevar a un conteo de votos o verificación de los resultados, el grito en las redes sociales fue unánime: NO VOTO MÁS.

Así, con mayúsculas, bien grande y con lágrimas en la pantalla. Como cuando una pareja con 14 años tratando de entenderse se hiere hasta un punto irreversible: tomas tus cosas, cruzas la puerta y no vuelves más.

Es completamente comprensible el origen del sentimiento: ¿para qué seguir los canales regulares si el Gobierno se va a seguir burlando de nosotros? El texto a continuación intenta proveer algunas respuestas.

1. Porque ya lo intentamos antes y no resolvió absolutamente nada


No sólo no resolvió nada, sino que empeoró drásticamente las cosas. ¿Recuerdan lo que pasó en las elecciones parlamentarias de 2005? Yo todavía me acuerdo. En ese entonces, cerca de cumplir los 20 años, vi como los candidatos de la oposición se retiraron de las elecciones porque "no creían en el sistema electoral".

Foto: Arroz do ceu (CC)


Como resultado, aún con más de 70% de abstención, pasamos a tener una Asamblea Nacional 100% alineada con los intereses del Gobierno, hasta que varios parlamentarios abandonaron su tendencia oficialista y decidieron pasar a formar parte de la oposición. Si no fuese por esos pocos, la oposición hubiese pasado el período entero sin representación en el hemiciclo donde se aprueban las leyes que nos rigen.

Por supuesto, no tener representación acarreó una aceleración de las medidas económicas que llevan a Venezuela a su estado actual.

2. Cualquier candidato puede ganar con un sólo voto a favor si no hay votos en contra


En Venezuela no existe legalmente ninguna de estas restricciones para que una elección sea declarada válida:

- No hay un mínimo de personas que deba acudir a las urnas
- No hay un máximo de abstención
- No hay un mínimo de votos a favor que un candidato deba obtener para ser electo
- No hay elecciones desiertas siempre y cuando alguien vote, así sean los mismos candidatos

Por lo tanto, la abstención no sólo no mejora las cosas, las empeora considerablemente.

3. Porque siempre es importante tener pruebas en la mano


Aunque muchos están cansados de escuchar que "no hay mal que dure 100 años ni cuerpo que lo resista", lo cierto es que los regímenes no democráticos tienen fecha de expiración, sea por factores externos o internos.

Ya lo hemos visto antes en otros países, e incluso en el nuestro. Lo más interesante en este proceso de transición siempre es el "destapado de ollas", en el que se descubren cientos de miles de irregularidades que antes no salieron a la luz pública. Sin embargo, la única manera en que esto puede descubrirse es que existan evidencias que alguien pueda encontrar algún día.

El voto, aunque irrespetado, es el testimonio que queda por dar, es la prueba de que aquellos que hoy no son escuchados existen, aunque hoy sea negado -no tres sino mil veces- por el Gobierno que le teme ante su incapacidad de trabajar en consenso.

Foto: campaña Un Mundo Sin Mordaza


Es tan simple como eso: en un país donde no existe un mínimo de votantes requerido para que una elección sea válida, no votar voluntariamente es como no existir.

¿Estás dispuesto a renunciar a tu manifestación de existencia?

sábado, 13 de abril de 2013

Elecciones en Venezuela: ¿Por qué el voto sí es secreto?

En mi post anterior, les detallaba las dos claves de las trampas electorales anteriores (que no están en la mayoría de las cosas en las que muchos líderes se están enfocando) y cómo derrotarlas de manera civilizada y legal.

Ahora, como prometí en esa publicación, les explico por qué el voto sí es secreto sin tecnicismos ni complicaciones.

Vamos a suponer, por un segundo, que la paranoia de la máquina captahuellas es verdad, y que tus datos personales de alguna manera se registran en orden con los votos emitidos. Si esto fuera verdad, esta técnica sería ampliamente ineficiente para saber por quién votaste. ¿Por qué? Porque el orden en el que las personas pasan a la máquina captahuellas no es el mismo en el que pasan a ejercer su derecho al voto en la máquina electoral.

Diversos hechos que suceden en el centro de votación hacen que este orden se rompa en el camino, y sea imposible hacer concordar a la persona en la captahuellas y la persona en la máquina. Aquí algunos de ellos:

1. Las personas mayores y discapacitadas tienen preferencia: a ellos se les permite legalmente saltar la cola de la captahuellas y luego la de la máquina de votación, alterando por completo el orden de las filas.

2. Personas con salvoconducto: en su mayoría periodistas, testigos, miembros de mesa titulares y suplentes, y personal de guardia en empresas públicas y privadas durante la jornada electoral. A ellos se les da el mismo tratamiento que a las personas mayores y discapacitados, y ellos también alteran el orden de la fila.

3. La grata y sociable venezolanidad: muchos de ustedes habrán visto cómo esto se repite en diversos centros de votación. Luego de que la persona pasa por la captahuellas y camina hacia la segunda fila para votar, se encuentra al vecino, al amigo y al compadre, se quedan hablando un rato y dejan a otras personas pasar, alterando de nuevo la fila.

En conclusión, aún suponiendo que la falsa premisa de la transmisión de identidad de la captahuellas fuese cierta, es imposible concordar las identificaciones de la captahuellas con los votos emitidos, ya que el orden en ambas no es jamás igual.

Ante esto te digo: vota sin miedo. Y si no sabes cómo, consulta mis guías anteriores donde explico cómo votar en elecciones aún más complicadas que esta con cientos de candidatos. Acá sólo tienes que votar por una persona, y nadie va a saber a quien elijas. 
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