Mostrando las entradas con la etiqueta presidente. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta presidente. Mostrar todas las entradas

martes, 15 de octubre de 2013

Lecciones heredadas por Maduro: Creando una cortina de humo en tres sencillos pasos

Si en algo han sido expertos los líderes de la IV y V República es en crear cortinas de humo para disipar las conversaciones sobre los principales problemas del país. Hugo Chávez heredó, tal vez a fuerza de tanto verlo por televisión, la habilidad de CAP para hacerlo, y Maduro, por supuesto, también adquirió esta destreza.

Es así como, en plena escasez de alimentos, papel higiénico, toallas sanitarias y otros artículos de primera necesidad (entre los que podemos incluso contar la vida y la seguridad), la opinión pública gira en torno a una partida de nacimiento.

La irresistible salida fácil


En algún momento, quienes votaron contra Maduro (ni siquiera estoy segura de que hayan votado contra el chavismo, porque creo que en Maduro, el chavismo ya no existe) se dieron cuenta de la carrera de obstáculos que significa lograr reconocimiento sobre las inmensas irregularidades de las pasadas elecciones presidenciales.

Qué bonito, qué bello, este rumor...
En momentos como este, de frustración y desesperación ante la injusticia, no hay nada tan irresistible como una salida fácil para reivindicarse, para devolver las cosas a su cauce.

Por eso, cuando empezaron a surgir los rumores de que Nicolás Maduro nació en Colombia, nadie se pudo resistir al encanto. Seria mucho mas fácil comprobar que Maduro no es elegible para la Presidencia que probar la artimaña tras las pasadas elecciones.

Por eso, tal vez se hace fácil pensar que a Maduro “se le chispoteó” que no nació en Caracas pero se siente caraqueño, que Tibisay Lucena va a armar un parapeto de partida de nacimiento donde, a pesar de estas declaraciones, se dice que Maduro nació en Caracas. Que todo el mundo se peló y dejó constancia de todo frente a las cámaras de televisión para que incluso el que se lo haya perdido en vivo lo pueda buscar ahora por YouTube. Que fácil sería.

Pero, ¿eso de que el Presidente nació en Colombia y podría declararse ilegítimo no les suena familiar?

Ni venezolano ni colombiano, sino todo lo contrario...

Si, ese era el mismo rumor que giraba en torno a Carlos Andrés Pérez durante su segundo -y menos popular- mandato. CAP, de manera aún más conveniente para la historia, nació en Táchira, mucho más cerca de su supuesto “verdadero” lugar de nacimiento.

¿Como es que nos venden el mismo cuento y nos lo comemos dos veces? ¿Es por nuestra falta de memoria histórica? ¿O es por la desesperación de no ser escuchados, ni siquiera por nuestros compatriotas, cuando decimos que algo esta mal y que todos nos vamos a perjudicar por igual.

Con tres sencillos elementos se crea la cortina de humo: una historia sencilla, una salida fácil a los problemas y un país desesperado por ser escuchado. 

sábado, 13 de abril de 2013

Elecciones en Venezuela: ¿Por qué el voto sí es secreto?

En mi post anterior, les detallaba las dos claves de las trampas electorales anteriores (que no están en la mayoría de las cosas en las que muchos líderes se están enfocando) y cómo derrotarlas de manera civilizada y legal.

Ahora, como prometí en esa publicación, les explico por qué el voto sí es secreto sin tecnicismos ni complicaciones.

Vamos a suponer, por un segundo, que la paranoia de la máquina captahuellas es verdad, y que tus datos personales de alguna manera se registran en orden con los votos emitidos. Si esto fuera verdad, esta técnica sería ampliamente ineficiente para saber por quién votaste. ¿Por qué? Porque el orden en el que las personas pasan a la máquina captahuellas no es el mismo en el que pasan a ejercer su derecho al voto en la máquina electoral.

Diversos hechos que suceden en el centro de votación hacen que este orden se rompa en el camino, y sea imposible hacer concordar a la persona en la captahuellas y la persona en la máquina. Aquí algunos de ellos:

1. Las personas mayores y discapacitadas tienen preferencia: a ellos se les permite legalmente saltar la cola de la captahuellas y luego la de la máquina de votación, alterando por completo el orden de las filas.

2. Personas con salvoconducto: en su mayoría periodistas, testigos, miembros de mesa titulares y suplentes, y personal de guardia en empresas públicas y privadas durante la jornada electoral. A ellos se les da el mismo tratamiento que a las personas mayores y discapacitados, y ellos también alteran el orden de la fila.

3. La grata y sociable venezolanidad: muchos de ustedes habrán visto cómo esto se repite en diversos centros de votación. Luego de que la persona pasa por la captahuellas y camina hacia la segunda fila para votar, se encuentra al vecino, al amigo y al compadre, se quedan hablando un rato y dejan a otras personas pasar, alterando de nuevo la fila.

En conclusión, aún suponiendo que la falsa premisa de la transmisión de identidad de la captahuellas fuese cierta, es imposible concordar las identificaciones de la captahuellas con los votos emitidos, ya que el orden en ambas no es jamás igual.

Ante esto te digo: vota sin miedo. Y si no sabes cómo, consulta mis guías anteriores donde explico cómo votar en elecciones aún más complicadas que esta con cientos de candidatos. Acá sólo tienes que votar por una persona, y nadie va a saber a quien elijas. 

jueves, 10 de enero de 2013

La Venezuela ilegal (ahora sin tecnicismos) y ¿alguien escuchará el grito?

Antes de siquiera comenzar a escribir, espero que lo radicales que lleguen a esta publicación ávidos de descargar insultos en mi contra lean detenidamente lo que planteo. Así entenderán que no soy golpista ni estoy conspirando contra Chávez sino que, muy por el contrario, estoy pidiendo que se respeten sus deseos.

No sé qué pueda pasar luego de publicado este post. Si Chávez regresará, si la enfermedad resultará verdad o mentira, si vive o muere.

Lo que sí puedo decir es que, al momento de esta publicación, se acabaron las ambigüedades que hasta ahora han "protegido" millones de actos ilegales de un gobierno que se esconde tras los tecnicismos, como quien tira la piedra y luego esconde la mano.

"No es cierre, es 'no renovación de la concesión'"

Esa fue la excusa en el caso de Radio Caracas Televisión, canal inconveniente para el gobierno, en una especie de vendetta contra sus dueños por no hacer lo que al chavismo mejor le pareciera.

Bajo la excusa de "tenemos todo el derecho de no renovar concesiones", 3.000 personas quedaron sin trabajo y los venezolanos perdieron el derecho a elegir, bajo un gobierno paternalista que no considera a sus ciudadanos lo suficientemente inteligente para cambiar de canal según lo que quieran (o "deban") ver.

En todo caso, en este momento se acabaron las simulaciones de legalidad. El período presidencial de Hugo Chávez terminó el 10 de enero de 2013, fecha en la cual éste debió presentarse ante la Asamblea Nacional para asumir su nuevo mandato consecutivo.

Sin embargo, desde hace un mes los venezolanos no han visto a su Presidente. Él no está en el país, no ha hecho ninguna aparición pública, no ha dado, como dicen, "señales de vida".

La voluntad de Chávez

Lo único que se sabe del Presidente son supuestos recados. El vicepresidente Nicolás Maduro "dijo que Chávez mandó a decir tal cosa". De ahí que muchos (en el intento de reír para no llorar) comparen esta situación con la película de los 80 Weekend at Bernie's.

Chávez, previendo la posibilidad de que esto podía pasar, expresó su deseo la última vez que fue visto: de no estar capacitado físicamente para asumir su nuevo período, Maduro debía asumir la Presidencia de la República y, si se diera una ausencia permanente, se convocaría a elecciones.

Sin embargo, ni siquiera el chavismo respeta a Chávez ahora. La pregunta es, ¿por qué la palabra de Chávez era santa hasta hace apenas un mes, y ahora se puede hacer lo que se venga en gana?

¿El juego del telefonito?

A todas estas, ¿por qué Nicolás Maduro y el resto de la tolda chavista temen asumir la responsabilidad que les dejó el Presidente? Peor aún, ¿por qué debemos los venezolanos creer que lo que Maduro dice que Chávez dice es verdaderamente palabra del Presidente?.

¿Qué pasaría si Chávez está secuestrado y sometido a la voluntad de los recaderos, y sus seguidores no hacen nada por ayudarlo?

A todas estas, nadie pide ni que quiten a Chávez, ni que pongan a Capriles o a ningún otro. Lo que se pide es que se respete el último deseo expresado por el Presidente y que no se deje al país acéfalo.

Finalmente, lo que se pide es que se deje de justificar lo injustificable. Que se dejen de dar excusas para la ilegalidad y la ineficiencia. Que por primera vez se sea coherente con el discurso dado.

Que se cumpla la ley, por el amor de Dios, porque ya, a estas alturas, una no halla cómo hacer para que se le escuchen sus preocupaciones como VENEZOLANA, sin que se le llame escuálida, apátrida, fascista, conspiradora o cualquiera de aquellos adjetivos sin sentido aprendidos al caletre, que se recitan como malcriadeces de niño que no quiere escuchar una reprimenda. O, peor aún, como persona necia que se empeña en hacerse daño cuando sus amigos y allegados le dicen "estás cometiendo un error y no queremos verte sufrir en el futuro".

Y sí, eso era todo. Cumplo con mi deber de decir que esto está mal. No para los intereses ni ambiciones de nadie, sino para el país entero. Para los que aún viven en él, para los que ya nos fuimos. Para todos.

martes, 28 de junio de 2011

La fábrica de rumores y los obreros gratuitos

Ante la "desaparición" de Chávez de los medios de comunicación, y la manera en que oficialismo, oposición y público en general la han manejado, sólo me queda pensar que no hemos aprendido nada en estos doce año y que, como dijo Julito, "tropecé de nuevo con la misma piedra".

Por una parte, es evidente que el propio Gobierno busca la generación de rumores entre la población, respecto al estado de salud del mandatario.

De Chávez no se ha sabido sino a través de Twitter, fotos y ahora un polémico video en el que el Presidente porta una sospechosa chaqueta tricolor con solo siete estrellas. Como para dar rienda suelta a la imaginación.

¿Qué ocultará la octava estrella?

Al saber del video recordé las numerosas veces en las que Chávez ha realizado cadenas nacionales desde otros países. Los ejemplos que se me vienen a la mente con más claridad son Rusia y Alemania. Como trivia, en la transmisión desde éste último escuché en vivo al público pitar.

Entonces la gente se pregunta, ¿por qué no hacer una de esas cadenas desde la "nueva hermana república de Cuba" y callar los rumores de una vez?. O como se preguntaba Ramón Guillermo Aveledo, ¿por qué no divulgar un parte médico?.

Por supuesto, la genial respuesta de Rodrigo Cabezas en CNN, "para los que quieren un parte médico, pues no lo hay", no es suficiente para nadie.

Pero aún con toda esta cortina de humo, seguimos sin aprender.

La gran campaña

Luis Vicente León, director de Datanálisis, declaró a Reuters la semana pasada (palabras más, palabras menos) que el gran regreso triunfal de Chávez como el hombre que vence la adversidad era una excelente campaña presidencial.

Lo que sí es evidente es que el Gobierno no tiene la más mínima intención de aclarar los rumores teniendo los recursos para hacerlo y que, por el contrario, los alimenta con maneras cada vez más y más torpes de "informar" sobre el mandatario.

Hablando de desequilibrio informativo...

Entonces, si no hay intención de aclarar los rumores, no queda otra que pensar. Los están alimentando.

Y para eso, nada mejor que la oposición y la colectividad.

Todos los "peines" que nos pone el gobierno, los pisamos. Inequívocamente. Y este pareciera ser uno de ellos.

Tal vez resulte que sí  había un "asunto escondido" detrás de todo el parapeto gubernamental. Sin embargo, difundir tan alegremente datos "de buena fuente" que afirman que Chávez tiene cáncer, se murió o está en coma es, cuando menos, arriesgado.

De resto, no me queda sino pensar que una vez más le seguimos el juego al Gobierno, y que Chávez logró imponer la agenda una vez más.

lunes, 31 de enero de 2011

Egipto y Venezuela, una ojeada temprana

Aunque mis vacaciones implicaron una desconexión de fin de semana, entre la noche del domingo y la mañana del lunes me puse al día. Una gran herramienta para hacerlo: este periódico que he creado a través de las redes sociales (Gracias @lopezgarroz por el tip).

Si algo me llamó la atención es la posición extremadamente conservadora de "ni chicha ni limonada, sino todo lo contrario" que ha asumido el Gobierno respecto a la fuerte situación que vive Egipto.

Si vamos atrás en el tiempo, cuando derrocaron a Manuel Zelaya en Honduras, recordamos que la posición del Gobierno fue bastante rígida: "fue un golpe de Estado y Zelaya debe volver al poder".

Incluso recordamos apodos como "Goriletti", puesto al presidente interino Roberto Micheletti, de quien Chávez se burlaba alegando que los militares (grupo al que ÉL mismo pertenece) son unos gorilas.

Por supuesto, aunque la Organización de Estados Americanos medió en el conflicto, lo poco que pudieron hacer despertó los desvelos del mandatario, quien temía ser víctima de algo parecido y tener una participación tan "efectiva" de la OEA.

Sin embargo, cuando comenzaron los conflictos en Túnez, la posición fue otra.

En este caso, Zine el Abidine Ben Alí sí era un villano; los tunecinos, el pueblo emancipado que se liberaba del yugo.

Incluso acusó a los medios oligarcas (donde de plano me incluye a mí) de no publicar informaciones sobre Túnez (que por supuesto que publiqué) para hacer un blackout informativo sobre el descontento de ese país.

Sin embargo, a la hora de tratar el tema de Egipto, la posición ha sido cuando menos ambigüa.

Hugo Chávez afirmó que hay que respetar la soberanía de Egipto y dejar que resuelvan sus conflictos. En un hecho histórico, por primera vez en un buen tiempo el mandatario no impuso una de sus absolutas verdades de quien es el villano y quien es el bueno de la partida. La soberanía de un país nunca antes lo había detenido, en realidad.

La Cancillería emitió también un comunicado, que se resume en "estamos informados, estamos pendientes, y ojalá dejen de caerse a plomo eventualmente".

Por un lado, Hosni Mubarak había sido tradicionalmente pro yankee y pro israelí, así que a Chávez no le quedaría muy bien defender a alguien tan contrario a lo que él dice ante el resto del mundo.

Pero por otra parte, la movilización popular en Egipto es tan grande que ha dejado de plano sentado que no se trata de "un par de golpistas" ni de la "derecha" ni de los "oligarcas" tratando de sabotear al Presidente. Además sería absurdo porque no se trataría de pájaros disparando a escopetas sino de escopetas disparando a otras escopetas.

A fin de cuentas, esto nos deja que:

- Defender a Mubarak es defender al imperio
- Defender a los egipcios es defender una revuelta popular que tumbe a un presidente que tiene 20 años atornillado a la silla

Conclusión: cualquier posición posible a tomar es mala para el Gobierno. Por ello optan por algo innovador en su corte respecto al resto del mundo: la ambigüedad.

Basta ver si esas posiciones cambiarán en cuanto se desarrolle el conflicto.

domingo, 12 de septiembre de 2010

Astuta intimidación. Las elecciones son mías

Durante la campaña electoral con miras a las elecciones parlamentarias del 26 de septiembre hemos visto por toda la autopista y otras vías principales pendones con la imagen del presidente Hugo Chávez invitando a votar por sus candidatos.

Sin embargo, lo más llamativo ha sido verlo encabezando caravanas con sus apadrinados vistiendo además una chaqueta con el tricolor patrio. Una doble violación a la ley: el funcionario público haciendo campaña y utilizando los símbolos patrios en ella.

Lo mejor de este cuadro es la parte en la que el Presidente afirma que no va a dejar de hacerlo, y el Consejo Nacional Electoral dice que no va a sancionar esta falta.

Más allá de las reacciones que esto pueda generar en los representantes de la oposición y en la sociedad, queda claro que las acciones presidenciales jamàs son al azar y siempre encierran un mensaje.

En este caso, como en muchos otros, el mandatario nos dice "sí, yo violo la ley y no me importa. Además, todos me lo van a permitir, sobre todo el CNE".

En pocas palabras, el Presidente nos quiere decir con esto "las elecciones son mías, así como la campaña lo es".

Por supuesto, muchas personas que vean al CNE haciéndose la vista gorda ante semejantes violaciones al reglamento electoral podrían desmoralizarse y no ir a votar, creyendo su tiempo perdido.

Es precisamente la desmoralización del adversario una de las armas más poderosas. Los dos sentimientos que pueden llevar a tus electores a no votar, y a ti a perder una elección son la sensación de derrota inminente y la excesiva confianza de la victoria.

El presidente alegó esto durante las elecciones de la reforma constitucional: sus partidarios estarían excesivamente confiados de la victoria y muchos decidieron no votar.

En este caso, ver al primer mandatario quebrantando la ley sin consecuencias y teniendo al árbitro de su lado crea una inminente sensación de derrota.

Sin embargo, es mucho más fácil hacer este tipo de jugada durante la campaña que durante las elecciones. Los observadores, "acompañantes internacionales", testigos y miembros de mesa existen, por lo que ocultar o desaparecer votos es bastante más difícil que hacerse el loco ante una violación del reglamento de campaña.

He allí la clave de la victoria para ambos bandos. La dificultad en la manipulación de cifras. Es un hecho que lo que puede hacerse en la campaña, favoreciendo a unos sectores por encima de otros, no puede hacerse durante el conteo de votos.

sábado, 10 de enero de 2009

"Chávez es un sentimiento"

Eso es algo que jamás he negado, y creo que es la frase más atinada de tooooooda la gran campaña política que se ha desarrollado en los últimos 10 años. Campaña política durante 10 años, aunque sólo en 2 de ellos se eligió presidente.

El problema político surge cuando el líder es sólo un sentimiento, cuando no hay más nada detrás de él. ¿Por qué? Porque no se puede gobernar con el estómago (residente del 80% de las somatizaciones sentimentales) ni con el corazoncito. Se tiene que gobernar con el cerebro, aclaro, con el cerebro frío y en buena meditación.

No es que la política en otros países no juegue con sentimientos, ni que los líderes jamás hayan apelado a los valores patrios, familiares y pare de contar para ganar y mantener su liderazgo. El detalle es que, quienes son recordados por una buena gestión, tienen algo más que ofrecer detrás de su populismo.


Una persona que se lanza a la presidencia diciendo que no va a exponer un programa de gobierno porque no va a hacer promesas que luego no va a cumplir, a muchos les pareció un ejemplo de sinceridad y espontaneidad. A mí simplemente me pareció un improvisado, que iba a llegar a la silla sin saber siquiera a lo que se enfrentaba, ni como enfrentarlo.

Posteriormente, me tocó comprobar la cruda realidad, al ver que cada decisión trascendental del país provenía de una puntada gastrointestinal o de la posición de la luna. No existe una estrategia que intente lograr determinados objetivos políticos, económicos o sociales. No existe una estructura gubernamental articulada en que cada quien se encargue de lo suyo (cosa que, por si el pana no sabía, maximiza la eficiencia) Sólo existe Chávez y su feudo.

Muestra inequívoca de ello es lo que mencionaba en el post anterior sobre el Sambil La Candelaria, competencia de la alcaldía de Libertador y la alcaldía Mayor. Si ambos alcaldes tomaron las decisiones autónomas que correspondían a su jurisdicción, y todo debe echarse para atrás porque el presidente lo ordena, no me vengan con cuentos de autonomía de los poderes. Mejor inviertan su tiempo leyéndole la cartilla a otro.

En fin, cuando un presidente de la República que ha gobernado por 10 años demuestra que es un sentimiento, sólo un sentimiento y nada más que eso, es muy deprimente seguir utilizando eso como recurso político.

¿Que el amor logra cosas grandes? Sí. El amor nos hace lograr cosas increíbles porque nos impulsa a tomar acciones increíbles.

Un país no se gobierna solamente con sentimientos. Muestra de ello es que, porque tú quieras a tu familiar herido que se está desangrando no va a mejorar nada, tienes que hacerle un torniquete y donarle sangre. Si no, por mucho que lo quieras, se te va a morir en los brazos.


Entonces, yo no me compro por otros 10 años alguien que vive de la improvisación. Eso lo puedo tolerar en las tablas, pero no en Miraflores. Más bien quiero a alguien que me muestre una evaluación concienzuda de los problemas del país, una serie de acciones a tomar y cómo van a mejorar la situación actual.

Si tu esposo te pega, y luego te dice que te quiere, ¿te basta con el sentimiento?

Blogalaxia: , , , , ,
Bitacoras.com: , , , , ,
Technorati: , , , , ,

lunes, 10 de marzo de 2008

España sin pitonisa de por medio

La cumbre, la cumbre, la cumbre, la cumbre. Aquí en Venezuela a todo el mundo le cayeron encima las elecciones de España hablando todavía de la cumbre. No había demasiado que decir, pero cualquiera en la calle lo repetía una y otra vez con timbre de "experto en la materia", vaticinando una que otra cosa para los próximos días.

Esto hasta que aparecieron en la tele las imágenes de las elecciones españolas. Es entonces cuando mi abuela, desde la cama eléctrica donde culmina su reposo, me pregunta: "¿tu crees que Zapatero gane?"

No hay que ser brujo ni recurrir a cartas, runas o la borra del café para responder eso. El principal opositor de Zapatero era Mariano Rajoy, una de las primeras caras (cuidado si no la primera) que uno puede evocar en el atentado del 11 de marzo diciendo tajantemente: "fue la ETA"

Y por si no lo recuerdan para aquella ocasión, pasó más de 3 años repitiendo esta versión, y construyendo toda una oposición política desde ella. Una vez debatimos en el salón de clases al respecto y la conclusión fue: más allá de que sea o no la ETA, salir a las primeras y sin pruebas en la mano para dar una versión "conveniente electoralmente" mas no comprobable, fue el error.

Más allá de eso, en España se desató un enamoramiento salvaje por Zapatero tras su intervención en la Cumbre Iberoamericana, después del famoso "Por qué no te callas" del rey Juan Carlos. Internet me inundaba de españoles (no sólo de Venezolanos) diciendo "eso sí es un presidente"

La situación política de España es mucho más complicada, tomaría unos cuantos posts explicarla, especialmente vista desde afuera. Sin embargo, tenía la certeza de que Zapatero iba a ganar, y le respondí a mi abuela con estos escasos argumentos que sólo pondría en el tapete una no ciudadana del país, y que me parecieron más fáciles de explicarle que todo el balance histórico que arrastran el PP y el PSOE.

Primera vez que me sale eso de hacer ver las cosas más sencillas de lo que son.



Regístrese en PayPal y empiece a aceptar pagos con tarjeta de crédito instantáneamente.