jueves, 10 de febrero de 2011

El relativismo moral y los cuatro jinetes. Nuestra sociedad agoniza

Quien lea mi blog con regularidad, o simplemente haya volteado a ver el encabezado, sabrá que una de las cosas que más terror me causa es el relativismo moral (al menos como yo lo entiendo).

Si bien cada sociedad tiene sus diferencias, hay una noción de lo que está bien y lo que está mal que no es alterable por las particularidades sociales.

Así, sabemos que para algunas culturas la belleza es relativa, y mientras en occidente hay una obsesión por la delgadez, algunas tribus adoran la gordura como un gran atributo femenino.

Sin embargo, sabemos que cosas como la infibulación no pueden ni remotamente ser justificadas por las costumbres de una etnia porque violan los derechos humanos de la mujer.

Pues bien, como en toda sociedad en decadencia, debo anunciarles que Venezuela ya llegó al temido relativismo moral, el punto en el que una crisis de valores puede acabar en cualquier momento con lo que queda.

El 4F y los tuits de la alarma social

Durante el 4 de febrero, sostuve una discusión con un tuitero al que no nombraré pues, aunque él se enorgullece de sus tuits, yo siento que lo estaría sometiendo al escarnio público si lo mencionara acá.

En esa "memorable" fecha, me preguntaba si ahora existen "golpes buenos" y "golpes malos". Me parecía extraño que, alguien que vive constantemente con el temor de que le vayan a dar un golpe de Estado, esté celebrando uno en el que además fracasó, como ya dije antes.

Un tuitero dijo que sí había tal calificación de golpes de Estado, y literalmente dijo "rómpase el paradigma".

En ese momento, le dije que sea cual fuere el motivo para dar un golpe de Estado, había maneras legales y menos sangrientas que valía la pena explorar. Sobre todo, en nombre de los que ni vela tenían en este entierro y aún así fueron asesinados.

Lo que más enfaticé, ante oídos sordos, es que me da TERROR que un ser humano sea capaz de justificar delitos sin mayores miramientos. Por eso, le hice una pregunta que le pareció absurda, pero que estamos a pocos pasos de que deje de parecerle descabellada.

¿Homicidios buenos y homicidios malos?

¿Secuestros buenos y secuestros malos? Ante ambas preguntas exclamó "qué clase de pregunta es esa, la respuesta es obvia".

... Pero no lo es tanto.

Los golpes, como los secuestros y los homicidios, son delitos. Sin embargo, ya llegamos a justificar al primero "bajo las circunstancias del 4 de febrero", como me dijo esta persona.

En primer lugar le (y me) pregunté, ¿quién decide qué golpes son buenos y qué golpes son malos?, ¿es san Hugo Chávez el dueño de la varita moral del discernimiento entre los delitos buenos y los malos?, ¿hay alguien que tiene la verdad en sus manos para tomar semejante decisión moral?.

Y por supuesto, me aterré. ¿Qué tan lejos estamos de justificar la muerte de personas en nombre de la Revolución o de cualquier otra cosa?. Es más, cuando se llama "mártires de la revolución" a los muertos del 4 de febrero que ni siquiera querían sacrificarse por esa causa, ¿no estamos también justificando sus muertes?.

Sin embargo, siempre hay un dedo apuntando hacia el "Imperio" por las muertes injustas de un montón de guerras no muy claras. Y acá, donde se predica el cambio, se defienden esos mismos dilemas morales.

O nos alejamos del relativismo moral, o nuestra sociedad se va a derrumbar aún más que Haití luego del terremoto, el huracán y la epidemia.

1 comentario:

Periodismo-Probidad dijo...

en una ocasión emplacé a unos Testigos de Jehová que habían llegado a casa con su Atalaya, qué pensaban de la tortura.
Y dijo la predicadora que " a veces la tortura es mala"

Los eché literalmente de mi casa y de allí en más nunca más los recibí.