miércoles, 3 de febrero de 2010

Se me olvidó Copenhague (o voy un paso atrás)

La crisis energética y la bipolaridad reinante en nuestro país hacen que la misma persona que llamó a "salvar el mundo" en Copenhague sea la misma que propicie una escalada de contaminación en el país.

Ante la desesperación y la necesidad de tapar la ineficiencia "cuanto antes" en pleno año electoral, Chávez ha reiterado en varias ocasiones que el gran plan eléctrico es instalar un montón de plantas eléctricas para generar la energía faltante.

Para quienes no lo sepan, las plantas eléctricas funcionan en su mayoría con diesel, gas u otros combustibles, por lo que son altamente contaminantes.

La anunciada instalación de plantas por parte del gobierno en febrero y marzo de este año, mas la promoción de la compra de plantas entre centros comerciales, bingos y casinos, auguran un añadido de toxicidad al ya contaminado ambiente de nuestro país.

El malvado imperio

Mientras tanto, en el malvado imperio americano se cocinan malevolos planes (muajaja) de uso de energías alternativas.

Entre enero y diciembre de 2008, Estados Unidos aumentó en 50% su capacidad de generación de energía eólica, convirtiéndose en el mayor productor de esta modalidad en el mundo.

En 2009, la generación de este tipo de energía siguió aumentando, y en Europa se conversa el aprovechamiento de la energía de las corrientes oceánicas profundas.

En Estados Unidos se encuentra también la planta solar considerada hasta ahora la más grande del mundo, en Mojave, California. Ésta genera energía para abastecer 375 mil hogares.

Incluso en el espacio, se ha implementado el aprovechamiento de fuentes naturales de energía, ya que las estaciones espaciales poseen páneles que capturan la energía solar para su funcionamiento.

Estados Unidos también encabeza la producción de energía geotermal.

Mientras tanto, del otro lado

Venezuela posee un altísimo potencial generador de energía solar y eólica. La incidencia solar es fuerte y no presenta variaciones significativas a lo largo del año. Nuestro eterno calorón tiene una utilidad práctica que disminuiría la contaminación.

Igualmente, las corrientes de viento, especialmente las de la zona costera, son altamente aprovechables. Las del resto del país no son tampoco despreciables según los estudios realizados.

Sin embargo, no existen políticas para desarrollar este tipo de energía. Mientras en Centroamérica una ONG instala plantas solares en pueblos remotos que no poseen energía eléctrica, y entrena a los propios pobladores para operarlas, Chávez busca una salida rápida trayendo todas las plantas eléctricas que el petróleo pueda comprar (y hacer operar)

Todo el discurso de Copenhague y el llamado a salvar el mundo se quedó en eso: un discurso más para hacerse el impertinente en el escenario mundial.

Y eso que aún no hemos hablado del tema de la basura, y cómo se les promete a los expertos activistas proyectos de ley que impulsen el reciclaje y, a la hora del té, las leyes en realidad no contienen nada de esto.

Eso será para otra ocasión. Mientras tanto, la CH que salve el mundo será la del Chapulín colorado que, aunque torpe, tiene buenas intenciones.

1 comentario:

DINOBAT dijo...

Creo que ya lo dije una vez, pero es entretenido tu blog, siempre paso...