martes, 12 de mayo de 2009

Batalla oficialista desgasta mi paciencia

La interacción con los seres humanos, por lo general, desarrolla tu paciencia. Vivo con dos mujeres (mi mamá y mi abuela) que son muy parecidas y distintas a mí, también tengo relación con mi tío, quien vivió durante unos 14 años con nosotras, y desde hace más de un año tengo una relación de pareja con quien considero es mi persona ideal. Estas interacciones, entre muchas otras cosas, han convertido, con su propio ejemplo, una paciencia del tamaño de una caraota en algo un poco más visible de lejos.

El caso es que, hasta hace un tiempo, quise ser tolerante con el chavismo. Si precisamente me metí a estudiar judaísmo porque quería conocer y entender religiones distintas a la mía, lo mismo quería hacer con la política. Pero no me salió. Estas interacciones humanas, contrarias a las anteriores, no han sido nada constructivas.

Cuando intento ser tolerante, me dicen alienada, fascista, pitiyanki y demás adjetivos revolucionarios. Curiosamente, yo nunca me he dirigido a ningún chavista/oficialista bajo los términos en que los más radicales suelen dirigirse, más bien intento usar las autodenominaciones más comunes, suponiendo que ellos las aprueban. Es raro, ¿dónde está la reciprocidad aquí?

En una oportunidad intenté explicar a mis, por así llamarlos, colegas de esquina, por qué para un chavista no era tan terrible que Chávez pudiera postularse indefinidamente a la presidencia. Luego, en el mismo post, traté de explicarles a ellos por qué a mí sí me parecía tan terrible. Como respuesta, me aseguraron (o nos aseguraron, porque fue en plural la respuesta): "están manipulados por medios facistas e irracionales"

Yo en ningún momento le he dicho a ningún chavista/oficialista que está manipulado por Chávez. Simplemente que ve las cosas de un modo distinto, que está sometido a una realidad distinta, que recibió una educación en valores distinta y que probablemente piensa que lo que hace es lo mejor. Sin embargo, según una buena parte de ellos, yo soy una fascista alienada pitiyanki que defiende intereses capitalistas y que está muy cómoda en su posición.

La verdad, yo sí estudié en una universidad privada, pero lo hice con un crédito que tendré que pagar, y sin el cual no lo hubiese logrado. Pocas veces he pasado hambre, pero porque he tenido una madre astuta para los negocios, quien se encargó de mí por su cuenta. Así que quien me llame hijita de papi tendrá que cambiar el apodo, porque yo a mi papi no le debo nada. Yo sí tengo una educación, pero porque me esforcé por tenerla, y no veo por qué, si en un futuro llego a tener una buena posición económica, tenga que sentirme culpable. Yo siempre me esforcé por ella y nunca me desentendí de mi realidad.

En vista de esto, dedicaré mi paciencia a quienes se la merecen: aquellos que, con su presencia en mi vida, han logrado hacerla crecer y madurar. Aquellos que me la han colmado con un trato poco recíproco, no esperen nada de mí. Si bien no voy a comenzar a golpear o insultar chavistas en las calles, no esperen la misma tolerancia que siempre quise tener.

Y luego no se pregunten por qué este país está tan polarizado e intolerante. Y sigo creyendo que esto sucede de ambos lados del "campo de batalla", por así llamarlo.


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3 comentarios:

Pablo J dijo...

Yo te diré que, hace algún tiempo, opinaba como tú. Trataba de comprender las posiciones de los demás, sus preferencias políticas, religiosas y de cualquier otra índole.

Sin embargo, en lo que a política se refiere, con los chavistas no puedo más. Conozco varios, incluso tengo clientes que lo son, pero no puedo comprenderlos, no puedo aceptarles el hecho de ser chavistas. Ellos pueden decir que somos "inserta aquí todos los apelativos que conoces", pero eso sólo lo hacen porque saben que, en un debate de ideas racional, jamás llegarían a convencer.

Su estrategia es simple y ha sido la misma desde siempre, descalificar y tildar de todo un poco a los que no les apoyan, con el fin de menguar (o tratar de hacerlo) el poder de sus palabras y razonamientos.

En fin, volviendo al tema te digo que, antes podía tolerar a los chavistas, hoy en día no. No porque YO esté en contra de ellos, ni en contra de sus preferencias; sino porque sus preferencias, su "dejar hacer" a chávez lo que le da la gana, me afecta a mí y a los míos.

Si sencillamente no me afectara de manera tan negativa, y si el país que quiero no se estuviera yendo directo a la mismísima M..., de repente podría seguir tolerando a los chavistas, como tolero a algún católico, evangélico, judío, mormón o cualquiera de ellos. Sencillamente recalco la frase que dice "El derecho de uno, termina donde empieza el derecho de los demás".

Como no hay respeto para mí, y no hay nada que se pueda hacer para exigirlo, porque este país la "autoridad" se ha convertido en un Monster Truck que atropella los derechos civiles de todos aquellos que no son afectos al régimen (a que país nos pareceremos???), sencillamente me parece que, sin temor a faltar el respeto, puedo afirmar que para ser chavista hoy día, hay que ser, inefablemente, ESTUPIDO! No hay de otra...

Hay que ser estúpido para seguir a alguien de esa forma tan absoluta, aún cuando todo indica que está mandando al país a un pozo bien profundo. Ya veremos que harán el día que, por alguna razón, tengan algo que objetar del gobierno que han sostenido allí, y sean ellos las víctimas de todo eso que han visto, pero han decidido ver hacia otro lado... ya veremos... sólo espero que sea pronto.

Saludos, perdón por el ultra mega extenso comentario, pero el tema da para eso y mucho más.

Que tengas un buen día.

P.D.: Si pudiste notar que yo también tengo la paciencia desgastada por ésta guerra en la que, desafortunadamente, el chavismo tiene a la disposición la economía de una nación. Es decir, nos disparan con fusiles comprados con nuestro dinero... que lindo el socialismo...

Anónimo dijo...

me parece que te has juntado con los "Oficialistas" equivocados.

Es lamentable que generalizes.

Angie Rodríguez dijo...

Pablo: creo que te entiendo, y también lamento que muchas personas parecieran no estar procesando muy bien gran parte de las cosas que están pasando. La pasión es tan fuerte que deja a un lado la razón.

Anónimo: creo, a lo mejor sé, quien escribe. De ser así, afortunadamente no he estado en batalla contigo. Pero, si no te identificas con el chavismo que aquí planteo -el cual parece ser mayoría-, te invito a revisar si esta es la ideología que más te conviene, o si quisieras incluso fundar una corriente alterna un poco menos radical.

La reivindicación social no es tirarle piedras a los que tienen, sino dar igualdad de oportunidades a los que no tienen. Dar oportunidad no es lanzar frutas por un camión (ojo, lo he visto) sino crear un ambiente económico y social que permita que esas personas puedan comprarse la fruta que quieran.