domingo, 22 de julio de 2007

Después de la larga ausencia: El complejo del tamaño

Después de la larga ausencia, Lo que debería ser vuelve a tener sus actualizaciones periódicas. Estos días me estuve ocupando de producir el cortometraje Le voyeur, para una cátedra de la universidad. Si quieren saber más del corto, visiten www.myspace.com/levoyeur2007. Este no es el tema de hoy.

El venezolano tiene un complejo con el tamaño. El latinoamericano en general lo tiene pero el venezolano exacerba todo lo que tiene.

En primer lugar noten en las cadenas de comida rápida que todo es mediano, grande, extra grande, jumbo, hiper grande... pero nada es pequeño. Pregunto... ¿por qué no puede haber un combo, un refresco o unas papas pequeños?

Pasa igual con las casas. No importa que no se necesite el espacio, la gente quiere una casa graaaaaande, así sea para una sola persona. La gente quiere todo grande, en pocas palabras.

Haciendo un cortometraje te encuentras con que sucede lo mismo en el cine, con un agravante. Existen en el argot cinematográfico los cortometrajes, los mediometrajes y los largometrajes. Sin embargo, la gente quiere ver películas, osea, largometrajes. Para nadie cabe en la cabeza que película sea otra cosa.

De hecho, la película es sólo un soporte para la imagen, pero esos son tecnicismos que no nos atañen por el momento. Lo que nos importa es que: por un lado, los mediometrajes no existen en la cabeza de nadie, nadie los hace, nadie quiere hacerlos y nadie quiere verlos. Son como un mito. Por otro lado, los cortometrajes están destinados a ser meros ensayos de película.

¿Quienes hacen cortometrajes? Estudiantes, cineastas amateur o profesionales desconocidos con pocos recursos. De hecho, cuando se piensa en un cortometraje la asociación inmediata es la de uno o más jóvenes con un presupuesto mínimo y una camarita, deseosos de hacerse famosos para que les financien una película.

Es parte del complejo del tamaño. La gente lo quiere todo grande, por eso quiere largometrajes y rara vez ve cortos. Éstos sólo tienen destinos limitados: 1. festivales, 2. proyecciones no comerciales o 3. proyecciones obligatorias antes de cada película. Nada más.

Curiosamente, es más barato producir hora y media de cortometrajes que un largometraje. Curiosamente a la gente le gustan los cortometrajes, pero rara vez puede verlos o conseguirlos en formato casero.

Y entonces aquí viene la revelación del día. Una que todos saben pero a la que nadie atiende: los cortometrajes SON COMERCIALES.

¿Será que algún día superaremos el complejo del tamaño aunque sea en cine?

2 comentarios:

Lord_Black_III dijo...

ME GUSTARIA SABER DONDE PODREMOS VER LEVOYEUR, EN EL MES DE AGOSTO 2007?

Angie Rodríguez dijo...

estamos buscando más proyecciones, en lo que salga una te haremos saber...