viernes, 24 de enero de 2014

Palabra de Niemöller y porqué las medidas cambiarias nos afectan a todos

Por 401(K) 2013 en Flickr - CC

En momentos en los que el Gobierno toma una vez mas pésimas medidas de control cambiario que afectan las compras por internet, los viajes, los estudios en el exterior, las importaciones e incluso las operaciones de las aerolíneas, todavía hay oficialistas que insisten en decir que eso no les afecta a ellos porque ellos no viajan, no compran en el exterior y no tienen tarjetas de crédito.

No me voy a desgastar explicando una vez mas como funciona la economía, y como esas medidas no se tratan de cuanto vale el dolar sino de cuanto vale el Bolívar y que tanto puedes hacer con él. Que no se trata de "cuantas veces al mes pueda viajar el oligarca aquel" sino de cuanta libertad tenemos y muchas otras cosas.

(Igual, para el que quiera leer porqué los negocios con asignación de divisas no pueden vender a los precios prometidos por el Gobierno, lo pueden hacer)

Para eso tenemos el caso de la inseguridad: he tenido que leer oficialistas disputar mi llamado a combatir eficazmente la inseguridad con un "a mí nunca me han robado", como si el hecho de que una persona corra con suerte le da derecho a decir que un problema que afecta a la gran mayoría de los venezolanos, ademas violando su derecho fundamental a la vida, debe ser ignorado o minimizado.

Sin embargo, para los que dicen que tenemos patria, se los puedo asegurar con toda certeza: NO TENEMOS PATRIA. Y a continuación las pruebas:

Esta es la definición de patria de la Real Academia Española:

patria.
(Del lat. patrĭa).
1. f. Tierra natal o adoptiva ordenada como nación, a la que se siente ligado el ser humano por vínculos jurídicos, históricos y afectivos.


La raíz latina de patria significa familia o clan. Así empezaron las naciones antes de que el concepto mismo existiera, con la noción de pertenencia de una familia que tiene cultura, costumbres y otros aspectos en común. Lo mas importante, una familia se cuida entre si y se preocupa por cada uno de sus miembros. 

Cuando uno habla de vínculos jurídicos, históricos y afectivos, evidentemente se refiere a vínculos con la gente que habita en ese suelo, ya que la patria la hacen sus habitantes. 

Esto, solo, no hace una patria...

Sin embargo, cuando alguien decide decir que no mueve un dedo por la violación de los derechos de un paisano porque eso no le afecta, allí no hay patria, no hay familia, no hay el famoso "tu alegría es mi alegría y tu dolor es mi dolor".

Comencemos por un mea culpa. Cuando un venezolano de clase media decía, en tiempos de la controversial IV República, que el problema de los barrios no le afectaba porque el o ella no vivía en uno, dejamos de tener patria. 

Igualmente, cuando un oficialista dice que el control cambiario no le afecta porque él no compra dólares, ni viaja, ni compra en el exterior, mas allá de ignorar por completo como funciona la economía, sino que esta dejando de tener patria instantáneamente.

Cuando alguien dice que no le afecta la inseguridad porque nunca lo han robado, no hay patria.

Cuando alguien dice que no le afecta el desempleo porque tiene trabajo, no hay patria.

Cuando alguien dice que no le afecta la represión política porque él no se mete en eso, no hay patria. 

Cuando alguien dice que no le afectan los despidos discriminatorios y masivos en los entes públicos porque el tiene trabajo y "no se mete en problemas", no hay patria. 

Cuando alguien dice que no le afectan las colas en los supermercados porque tiene un "panita" que lo colea y le consigue la comida, no hay patria. 

Pero no quiero dejarlos nada mas con mis palabras, sino con las del pastor aleman Martin Niemöller, quien vio a su país destruido por males y rencores comparables a los que vive Venezuela:

Cuando los nazis vinieron a llevarse a los comunistas,
guardé silencio,
porque yo no era comunista,
Cuando encarcelaron a los socialdemócratas,
guardé silencio,
porque yo no era socialdemócrata,
Cuando vinieron a buscar a los sindicalistas,
no protesté,
porque yo no era sindicalista,
Cuando vinieron a llevarse a los judíos,
no protesté,
porque yo no era judío,
Cuando vinieron a buscarme,
no había nadie más que pudiera protestar.

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