sábado, 5 de enero de 2008

¿Hace falta ser santo?

La pasión de Cristo fue una de las películas más criticadas de los últimos años. Que si es un sangrero loco, que no se apega a la historia, que no me gusta, todo el mundo tuvo boca para estas cosas. Una película muy taquillera, sólo una nominación al Oscar (comprensible siendo la mayoría de la academia judía) y bastante tela que cortar.

El aspecto que más me he ocupado de exaltar de esta película es la humanización de Cristo. La escena de las sillas altas, los juegos con María, el dolor, les recuerdan a los cristianos que aquel al que veneran fue, sobre todo, un hombre. Como cualquiera de nosotros.

Considero que aquellos que creen en Cristo y lo deifican a niveles inalcanzables muy en el fondo se están escudando. Él hace grandes cosas porque es un santo, entonces yo no aspiro a lograr mucho porque no lo soy.

Pensar que, como nosotros no somos santos, no podemos hacer grandes cosas, lograr cambiar nuestras propias debilidades, ser mejores personas y ayudar a otros a hacerlo no es más que una excusa. Gandhi, la Madre Teresa, Juan Pablo II, fueron efectivamente seres grandiosos, ejemplos a seguir. Pero eran personas de carne y hueso. Como tú y como yo. Con la misma configuración.

No intento desmerecer a estas grandes personas, sino hacer entender que en cada ser humano hay un tanto de grandeza, y que todos somos capaces de hacer grandes cosas, lograr cambios significativos, evolucionar y conducir a otros a esa evolución.

Basta comenzar con cualquier "tontería" para demostrarnos nuestro propio poder y usarlo para bien. Al que quería aprender a tocar un instrumento, estudiar una carrera distinta, crear un grupo, promover una práctica, es el momento.

2 comentarios:

Jefferson dijo...

Velo desde el concepto Histórico Angie. Todos aquellos que hicimos el bachillerato en colegios católicos hemos aprendido que con Jesús no hay que meterse, ni se deben cuestionar las enseñanzas escritas en la Biblia. Solo hubo un mesías y él fue el ser más grande que tuvo el planeta.

Todas estas teorías basadas en lo que se ha descubierto y en lo que miles de historiadores han estudiado por muchos años. Ahora, ¡claro está! que la historia la escriben os ganadores; una vez que Jesús muere sus apostoles se encargan de que por siempre sea recordado como lo recordamos hoy en día. Pero yo me pregunto: ¿cómo sería la cosa si la historia tuviera otro matiz? Quizás Jesús no hubiera sido el mesías y en la actualidad la cosa fuera distinta, creyeramos en los alíenigenas que nos hubieran conquistado. ¡En verdad no lo sé!

Lo que sí sé, es que lo que dices es muy cierto. Todos tenemos ese toque de grandeza en nosotros y no quiero sonar ateísta, pero los dioses son guías espirituales muy buenas pero no nacieron de esa manera. Y sí es así: ¿por qué eligieron formas humanas?

Muy buen post éste y el de abajo también.
Jefferson.

Angie Rodríguez dijo...

Yo hice primaria y bachillerato bajo el catolicismo, fui prácticamente obligada a adoptar esta doctrina y luego terminé por caer en un cristianismo pragmático.

No creo que la iglesia sea la casa de Dios sino la sala de reuniones de sus creyentes. No creo que una confesión me redima de mis pecados más que mi verdadero arrepentimiento porque, si Dios está en todas partes, está también en mí, y en mi sincero arrepentimiento.

Yo no considero descartable a Jesús, al contrario. Todo lo que hizo es aún más significativo si pensamos que lo hizo un hombre y no un santo. ¿cuántos de nosotros soportaríamos tanto dolor y humillación por aquellos que sólo nos fueron ingratos?

La gente cree que los santos vienen al mundo con una suerte de superpoderes y que por eso pueden hacer lo que hacen.

Partiendo de esa creencia, para mí, Jesús tiene más significado histórico, religioso y moral siendo hombre que siendo santo.