miércoles, 31 de octubre de 2007

Entre campañas mediáticas te veas

Casi nunca escribo de política acá, pero esto me ha parecido tan particular que debo hacerlo. Trataré de no meterme con nadie, ya que no soy diplomática, trato de ejercitar esa habilidad perdida en el limbo.

Hace un tiempito ya salió un documental llamado "La revolución no será transmitida" y este me parece un título bastante llamativo para un documental sobre el proceso actual del país por las siguientes razones.

1. En primer semestre de la carrera realicé un trabajo para Metodología I sobre la presencia de elementos "bolivarianos" en el discurso de Chávez. Tomé como muestra unos pocos Aló presidente y discursos dados en ocasiones especiales. Cada transcripción de Aló presidente tenía mínimo 70 páginas a letra Times new roman 10, el máximo no lo recuerdo... cuando llegaba a la última página ya me ardían los ojos de tanto ver la pantalla.

2. Más allá de esto, la gente en la calle siempre se queja de las cadenas. Incluso los que comparten el ideal del gobierno. Desde micros de 10 minutos hasta maratones de 5 horas se transmiten en cualquier momento en televisoras y emisoras de radio.

3. El artículo 10 de la Ley Resorte, que regula los medios audiovisuales de Venezuela, establece obligatoriedad de transmisión de mensajes sociales, culturales, etc., entre los que siempre se escapa información del gobierno actual. Aún cuando el mensaje no tenga nada que ver con el gobierno, siempre cierran con la coletilla del Gobierno Bolivariano.

4. Los canales de noticias de otros países ultimamente no dejan a Venezuela fuera de sus reportes casi nunca. Desde la reforma, pasando por los regalos que se hacen Chávez y Fidel, hasta llegar a los dúos musicales Chávez - Evo. Siempre hay algo que decir.

5. Por si fueran pocos los medios audiovisuales, este es uno de los gobiernos que más centimetraje en prensa ha generado y generará, tanto en Venezuela como en el exterior.
Mismo principio del punto anterior.

6. Y, finalmente, lo que me trajo hasta esta entrada de blog. En Venezuela: Simon Pestana, Fernando Carrillo, Pedro Lander, entre muchos otros, no sólo hacen eco del mensaje revolucionario sino que son activistas políticos. En representación de Hollywood: Kevin Spacey, Danny Glover y Sean Penn. Por si fuera poco, hoy prendo la TV y me encuentro a Naomi Campbell, quien vino en representación de la fundación Nelson Mandela, dando declaraciones después de ser llevada por una representación gubernamental a un tour por los grandes logros del gobierno bolivariano. Naomi dice que esto es maravilloso.

Aquí no sólo aplica eso de "que hablen bien o mal, pero que hablen", sino que, a mi particular modo de ver, parece absurdo pensar en que el proceso del gobierno actual no tenga cobertura.

Ustedes dirán... de ahora en adelante me voy a autocensurar y no voy a hablar más de política en este blog. Prefiero el existencialismo y el sexo.

Saludos, compatriotas...

2 comentarios:

Juan dijo...

mmmmmm yo kisiera pedirte q reconsideres tu moción de autocensura, a veces creo q esa apatía antipolitica (que, irónicamente, ES una posicion política) ha ayudado mucho a q los ciudadanos se desentiendan, no de sus derechos, sino de sus deberes, entre los cuales está informarse de que hace su gobierno y opinar al respecto, se supone q un gobierno trabaja para la ciudadania y debe rendirle cuentas (....ya va, o sea todavia me estoy riendo de esta parte)

tal vez no sea sino hasta cuando nos lo prohíban explicitamente que añoraremos esa antigua costumbre (y tan exclusivamente venezolana según Neruda)que teníamos de hablar de política

en cuanto al tema stoy de acuerdo contigo, este gobierno tiene una vision tan burocrata que creen q con hacer una nueva ley e imprimirla en gaceta entonces todo va a cambiar como en las peliculas

aunke tambien es un peo de cultura, la gente no entiende lo importante de q nos visiten artistas como el cirque du soleil y de q se lleven una buena impresion, no entienden de lo importante q es crear espacios culturales, museos, teatros, salas de concierto, etc.

creo q un buen ejemplo de lo q te quiero decir es una anécdota de hace bastante tiempo ya:
- sucedió q un día acompañé a mi padre a una reunion de trabajo en el eurobuilding, yo staba un pelo chamo todavia pero x, me lo tripiaba, weno nada despues de la reunion bajamos al bar-restaurante a comer...ok todo de pinga, de repente un carajo x q estaba ahi se paró de la mesa y se sentó frente al piano (q no estaba siendo usado)lo abre se relaja un poco las manos y el cuello y de repente empieza a cantar (con una voz bellisima) algo q decia asi: "Cover my eyes, the lights fall on her face...", de repente en medio de la canción se acerca un mesonero de los de ahi lo interrumpió y le dijo: "Disculpe señor pero este bar ya tiene su propio pianista, si le interesa puede pedirle una audicion al gerente"
.., el tipo se arrechó se paró, y se fue....
¿sabes como se llamaba este tipo?:
Steve Hogarth
nada mas y nada menos que el cantante de Marillion, o sea ya va: MARILLION JODER!!!!!!!uno de los mejores de toda la historia y q estaban en Vzla para un concierto q se realizaria el dia siguiente

bueh x, lo triste del asunto es q yo era el único que sabía quien era el "tipo" ese, no le hablé ni le pedí un autógrafo porque me sentia demasiado avergonzado y no fui al concierto porke era (muy) menor de edad....

¿ves porque jamás regresaron?


salu2

Angie Rodríguez dijo...

Bueno, te cuento que mi moción de autocensura viene de la intención inicial de que este blog fuese para otras funciones. Lamentablemente mi existencialismo comienza a tomar terrenos políticos también. Así que se hará más frecuente el tema que de costumbre.

"la gente no entiende lo importante de q nos visiten artistas como el cirque du soleil y de q se lleven una buena impresion"

Casualmente estoy leyendo un libro acerca de guión documental en el que citan un ejemplo de una pieza sobre los juegos olímpicos de Tokyo, y se menciona que los delincuentes japoneses se pusieron de acuerdo para no trabajar durante las olimpíadas, para no manchar el nombre de Japón ante los visitantes.

Y, por último, si entre nosotros mismos no nos sabemos tratar, ¿qué queda para los demás? (prometo un entry al respecto)